Es oficial: si tienes uno de estos routers WiFi en 2025 vives en la prehistoria

Router WiFi
Router WiFi antiguo

Si sigues usando un router antiguo, puedes estar desaprovechando el ancho de banda de tu conexión y dejando tu red más expuesta a ciberataques y a conexiones mucho más lentas.

Seguramente pagas cada mes tu factura de Internet sin falta, con un servicio que te ofrece 500 MB o incluso 1 Gbps de fibra contratada, esperando que todo vaya rápido y sin problemas gracias a la conexión de alta velocidad.

Sin embargo, cuando intentas ver una serie en 4K y la imagen se pixela, o peor, estás en una videollamada de trabajo y el audio se corta. Tu primer instinto es culpar a la operadora, pero es muy probable que el culpable sea el router WiFi.

No cabe duda de que la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, donde cambiamos de móvil cada dos o tres años y el televisor es cada vez más inteligente, pero la conexión inalámbrica y los routers no son una excepción a esta regla de obsolescencia.

Si tienes un enrutador que compraste hace de más de cinco años o, lo que es más grave, funciona únicamente en el canal de 2,4 GHz, tienes un problema serio, porque estás tirando tu dinero al pagar por un internet veloz, pero que no aprovechas del todo por culpa del router.

Si tienes un router de 2.4 GHz, cámbialo ahora mismo

Para entender por qué tu conexión se vuelve lenta, no hace falta ser experto. Y es que la banda de 2,4 GHz, el estándar que usan los routers antiguos, tiene una gran ventaja: su alcance.

Las ondas son largas y atraviesan bien las paredes, pero aquí terminan las buenas noticias, puesto que es una frecuencia lenta, incapaz de gestionar las velocidades de fibra actuales, y, sobre todo, se satura demasiado rápido.

En este canal no solo opera tu router, sino también multitud de dispositivos domésticos como microondas, vigilabebés, altavoces Bluetooth y, lo más relevante, las redes de todas las viviendas colindantes. El resultado es un entorno con altas interferencias y latencia elevada.

Por el contrario, los canales de 5 GHz y 6 GHz, presentes en los estándares WiFi 6 y WiFi 7, ofrecen un espectro mucho más limpio y canales más amplios, permitiendo un flujo de datos superior y una estabilidad que el estándar antiguo no puede proporcionar.

Ante la mala señal en la habitación del fondo, mucha gente opta por una solución casera que suele ser contraproducente, que es rescatar un router viejo del cajón para usarlo como extensor o repetidor. Sin embargo, es una pésima idea.

Cabe señalar que al hacerlo, creas lo que técnicamente un problema donde tu móvil sabrá que el router antiguo emite una señal potente (porque la banda de 2,4 GHz llega lejos) y se conectará a él preferentemente.

Verás las barras de WiFi a tope, pero la navegación será desesperadamente lenta. Puesto que estás amplificando una señal de mala calidad y creando un cuello de botella en tu propia casa.

Seguridad y gestión de tráfico: lo que no ves

Actualizar el router no es solo cuestión de velocidad, los routers modernos integran tecnologías invisibles, pero vitales como MU-MIMO y OFDMA. Significa, básicamente, que el router es capaz de conectarse con la consola, la tele, el móvil y la aspiradora inteligente al mismo tiempo, sin que ninguno haga esperar al otro.

Además, hay un factor crítico: la seguridad. Los enrutadores obsoletos suelen quedarse anclados en el protocolo WPA2 y dejan de recibir actualizaciones de firmware, convirtiéndose en puertas traseras ideales para vulnerabilidades.

El nuevo estándar WPA3, presente en los equipos actuales, blinda tu red doméstica de forma mucho más eficaz. Para aprovechar al máximo tu conexión, es casi obligatorio que utilices un router de Doble Banda (Dual Band) con WiFi 5. Si el aparato no soporta el canal, no lo compres.

Otra compra son los routers con WiFi 6, que es el estándar actual, donde los precios han bajado considerablemente y es la tecnología que realmente aprovechará la fibra que tienes contratada. Es la opción más equilibrada para el 90 % de los hogares.

Por el otro lado se encuentra, WiFi 7. Si eres un entusiasta y quieres estar cubierto para la próxima década, esta es la cima. Ofrece velocidades estratosféricas, aunque hoy por hoy, para ver Netflix y navegar, es como matar moscas a cañonazos.

Es importante mencionar que el router es el núcleo de la conectividad en el hogar. Sustituir un equipo limitado a 2,4 GHz por un modelo actual es una inversión en eficiencia que garantiza que la velocidad contratada llegue realmente a tus dispositivos.

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