Los CMF Headphone Pro son uno de los pocos con almohadillas intercambiables y un ajuste único

Además de ser muy bonitos, los CMF Headphone Pro de Nothing tienen 2 detalles que no había visto antes en otros auriculares de diadema.
He probado durante varias semanas los CMF Headphone Pro de Nothing, y tienen una característica única para que estos auriculares aguanten muy bien el paso del tiempo.
Por decirlo de alguna forma, ofrece un grado de reparabilidad importante, teniendo en cuenta que sus almohadillas se pueden quitar fácilmente, ya sea que necesites limpiarlos o que prefieras cambiarlos por otras.
En su propia página web, Nothing ofrece toda su gama de colores, por un precio de 25 euros, teniendo en cuenta que el auriculares en total llega a los 99 euros.
Por tanto, es una gran opción de comprar por si en el futuro se acaban desgastando las almohadillas, algo que puede ocurrir por el sudor o por usos durante y horas, y puede ser normal en este rango de precios.
Para evitar que esto pueda llegar a ocurrir en el futuro y tener que adquirir otros auriculares nuevos, la idea de Nothing es perfecta, ya que solo tendrás que invertir 25 euros.
Todo esto sin saber cuál será la duración total de las almohadillas que llegan con él, ya que son muy recientes y habrá que comprobar cómo resistente el paso del tiempo y de largas sesiones. Aun así, una gran apuesta que no llega sola.
Su diseño es increíble y Nothing ha pensado hasta el más mínimo detalle

El intercambio de almohadillas es un plus por varias razones. La primera de todas, que podrás quitarlas simplemente girando de forma suave en 1 segundo, por si necesitas revisar cómo se conserva el altavoz.
La segunda, que podrás limpiar el polvo que pueda haberse acumulado en esa parte, y finalmente, que permite cambiar las almohadillas por otras nuevas, tanto si se han estropeado como si prefieres otro color.
Es, en definitiva, un gran detalle pensado para los usuarios que busquen durabilidad, pero no es lo único que se diferencia de la gran parte de auriculares de diadema que he probado.

Como puedes apreciar, aquí el ajuste no se realiza con lo que se suele ver en el mercado, sino que se ha optado por un deslizamiento fácil y más agradable por la parte de metal de la diadema.
Además, para evitar el desgaste propio que pudiera acarrear dicho roce continuo en el material externo de la diadema, se han colocado unas piezas de plástico, las encargadas de deslizarse para aumentar o disminuir el tamaño.
Estos son 2 detalles que nunca me había encontrado en ningún otro auricular, incluso en aquellos que pueden alcanzar 300 euros, un precio mucho mayor que el de los Headphone Pro.
En este sentido, se sitúan en una alta gama asequible, por decirlo de alguna forma.
Independientemente de esto, tras llevarlos en todo tipo de situaciones, no he notado que el uso intensivo les pase factura, además de que este color azul claro es uno de los más bonitos que encontrarás ahora mismo.
Todo esto y los botones disponibles en sus auriculares hacen de los Headphone Pro unos de los dispositivos mejor pensados en su diseño, con una experiencia general de sobresaliente.
