Usar un producto complementario a un dispositivo tecnológico recomendado por la marca tiene sentido y te cuento por qué

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Dyson vende productos complementarios cosméticos para que aproveches al máximo sus equipos. Lo he probado y puedo confirmarlo.
He probado el Dyson Amino, una espuma para el pelo de la compañía británica, que favorece el cuidado del cuero cabelludo y complementa al secador Dyson Supersonic Nural. Combinando ambos he descubierto por qué debes hacerlo tú también: no sirve de nada tener un buen secador y creer en milagros si no cuidas el pelo desde la raíz.
Tuve la idea de preparar este artículo hace unas semanas, cuando la placa de inducción de mi cocina dejó de funcionar. Desconocía el motivo, pero, por suerte, la reparación estaba incluida en el seguro de este electrodoméstico, que tiene menos de un año de vida.
Cuando vino el técnico para repararlo, me preguntó qué tipo de sartenes utilizaba y le enseñé las que tenía para cocinar. Primero, se echó las manos a la cabeza y, después, sacó un folleto con equipaciones enteras de sartenes y cacerolas, entre otros instrumentos de cocina. Solo con ellos podía evitar futuras averías.
A pesar de que valoré sus recomendaciones, finalmente desestimé la oferta y reconozco que no hice bien, ya que al cabo de unas semanas tuve que llamarlo para que volviera a revisar la placa.
Fue entonces cuando pensé en cómo un producto fabricado por la misma marca de otro puede mejorar la experiencia de uso en lugar de añadir uno de terceros. Esto lo llevé a un ámbito más personal, que tiene que ver con el cuidado del pelo.
Actualmente, utilizo el comentado secador, que viene con diferentes tecnologías enfocadas al cuero cabelludo, como es un modo de cuidado y un cabezal especial para distribuir el calor por esta zona de manera homogénea.
A ellas he sumado una tercera pata, que no es hardware ni software. Ésta vez, la tecnología se ha trasladado a la cosmética, unificando la ciencia del cuero cabelludo con la tecnología de la belleza y creo que lo ha conseguido.
He probado Dyson Amino como parte del ecosistema del cuidado de esta parte de la cabeza y, tras cuatro meses con ello, te cuento cuál ha sido mi experiencia.
Un ecosistema que funciona más allá de lo puramente tech

Cuando hablamos de ecosistema, habitualmente nos referimos al conjunto de dispositivos electrónicos interconectados de una determinada empresa de tecnología a través de una aplicación para el móvil. Hablo, por ejemplo, de Samsung SmartThings o Mi Home, de Xiaomi.
Es posible que, al plantear ese concepto, lo reduzcamos al apartado técnico, cuando un producto tecnológico va mucho más allá de su composición externa y sus tripas: debe tener unos resultados factibles.
Dyson, que también tiene su propia app, pero más dedicada a facilitar instrucciones para el uso de sus productos; ha aplicado su cultura de ingeniería y desarrollo científico a un producto cosmético pensado para integrarse en su ecosistema de cuidado del cabello.
Solo la marca que ha lanzado el Dyson Supersonic Nural tiene la capacidad y el conocimiento suficientes para desarrollar un cosmético que mejore la experiencia de usuario. Esto, teniendo en cuenta la tecnología del propio secador.

Viene con un sensor que mide la distancia entre la fuente de calor y el cuero cabelludo, así como un sensor de tiempo, para dañarlo lo menos posible. Esto me parece muy útil para cuando tratas esta zona en profundidad para evitar la humedad y el frizz.
Este modo, Scalp Protect, se puede activar y desactivar a conveniencia desde la tapa circular del secador. Al tenerlo activado, la sensación de uso es más agradable, no quema, además de que viene indicado una luz azul cuando el secador se acerca demasiado.
Conviene, por otra parte, combinar este modo de flujo de aire con uno de los cabezales que incluye el secador, una boquilla que difumina el aire de manera uniforme para un secado relativamente rápido. Por ejemplo, para mi pelo, que es bastante largo, con menos de cinco minutos puedo quitar hasta el 80% de la humedad.
Como cabe esperar, la espuma y el secador se pueden usar de manera individual, aunque me parece un plus que Dyson Amino esté formulado por la misma marca que ha fabricado el dispositivo, ya que se entiende que responde a las exigencias de éste.
Requiere un uso continuado para obtener resultados

Una vez conocida la teoría y las herramientas que Dyson introduce en su secador para que el pelo no sufra, tocaba probar el producto beauty. Está fabricado con cebada cultivada en Dyson Farming y que viene con 11 aminoácidos para hidratar el pelo, mejorar su brillo y reducir la caída.
Hay que partir de la base de que el pelo es algo muy personal. Su calidad, aspecto, textura o formato depende de muchos factores, desde genéticos hasta conductuales y todos ellos están interrelacionados.
Entre ellos, la edad, los cambios hormonales, la alimentación, el sueño, el estrés, la nutrición o los hábitos diarios. Muchos de ellos están en tu mano, como es el caso de los productos cosméticos que utilizas o los hábitos de lavado y secado, pero otros, no dependen de ti.
Es aquí donde reside la demanda de productos como este, que dice favorecer un cuero cabelludo sano y que mejora si se aplica la propia tecnología de la marca. Esto, no obstante, pasa desapercibido cuando nos centramos en lo estético.

En mi caso, y como supongo que le sucede a casi todo el mundo, mis ojos siempre van a las puntas, ya que en cuanto veo que se aclaran un poco o se secan, acudo a la tijera. Siendo verano, no tardaría en hacerlo, pero creo que este año dejaré la peluquería para el inicio de curso.
Aunque me suelo tomar en serio ciertas rutinas cuando compro productos como estos, pasado un tiempo dejo de ser constante, además de que, hasta la fecha, solo había utilizado aceites para favorecer el crecimiento del pelo o para cuidar las puntas. Todos ellos, de marcas que puedes encontrar en cualquier tienda y precios asequibles.
Desde que empecé a usar Dyson Amino, tengo la impresión de que tiene más sentido utilizar el secador de la marca. Obviamente, no repara lo que ya está estropeado, pero el estado de tu pelo (y, sobre todo, de tu futura melena), mejora una vez empiezas a usarlo.
De esta manera, si tienes las puntas abiertas, tu pelo no a mejorar solo porque te gastes los 399 euros que cuesta el secador actualmente, pero sí que puedes evitarlo de cara al futuro solventando el problema desde la raíz... literalmente. Eso sí, por los 52 euros que cuesta el bote de 75 ml.

Esta es sin duda su principal barrera, porque hay otras opciones mucho más asequibles, principalmente de parafarmacia. Tampoco juega a su favor que sea un necesario un tiempo largo para empezar a notar algún cambio.
Desde mi experiencia y tras utilizarlo durante alrededor de cuatro meses, he notado dos cambios importantes. Por un lado, el pelo me ha crecido más fuerte y rápido y, por otro, he notado menos caídas de lo habitual.
Aunque nunca he tenido problemas visibles y molestos, como picor, sensibilidad, tirantez o descamación, sí me ha dado la impresión de que, con un uso continuado del producto, el crecimiento es más consistente.
También he espaciado los lavados al utilizarlo con el pelo húmedo. No recomendaría tanto hacerlo con él seco, porque la zona donde lo eches se queda un poco más brillante de lo deseado y se puede confundir con grasa.


