Ingeniero alemán construye un dron volador X-Wing de Star Wars que alcanza los 244 km/h

GermanEngineer/YouTube

Este dron casero que imita a las naves X-Wing de la Alianza Rebelde en Star Wars permite alcanzar velocidades superiores a los 200 kilómetros por hora.

En el mundo de Star Wars, las naves espaciales X-Wing son vitales para la lucha de la Alianza Rebelde contra el dominio indiscutible del Imperio Galáctico, sobre todo para luchar contra la implacable destrucción de la Estrella de la Muerte.

Hace varios años, estas naves espaciales se hicieron realidad durante el evento Star Wars: Galaxy's Edge, que eran drones Boeing CV2 Cargo Air Vehicle, el primero de este tipo en permitir el despegue y aterrizaje vertical.

Ahora bien, los aficionados no se han quedado de brazos cruzados y han creado réplicas reales de drones que son el X-Wing de Star Wars, aunque con varios intentos fallidos. Afortunadamente, un ingeniero alemán ha conseguido que vuele a velocidades superiores a los 200 kilómetros por hora.

Dicho X-Wing ha sido fabricado prácticamente en su totalidad mediante tecnología de impresión 3D por un usuario que mantiene un canal de YouTube llamado Germanengineer, con resultados impresionantes durante las pruebas que se pueden ver en el propio vídeo compartido.

"Este modelo de X-Wing no solo se parece a los que aparecen en las películas, sino que también vuela", celebra el ingeniero. "Y todo esto superando los 200 kilómetros por hora. Puede que con este proyecto haya creado una categoría totalmente nueva dentro de los drones FPV Long Range".

Esta tipología de drones son de largo alcance y suelen parecerse más a pequeños aviones o naves espaciales, como la que ha fabricado este ingeniero alemán. Aunque el camino no ha sido fácil y se ha enfrentado a varios inconvenientes.

Incluso en la saga de Star Wars, como se puede ver en varios canales de aficionados como La sombra del Imperio, hubo varios modelos de la X-Wing que pilotó Luke Skywalker, debido a errores en el diseño que afectaban a la velocidad y a la capacidad de ataque.

En la vida real, este ingeniero alemán se ha topado con un gran problema que no es fácil de solucionar, como es el tipo de despegue, ya que mantiene la propulsión en la parte trasera, a la par que necesita despegar de forma vertical.

Este dron X-Wing, al menos, no cuenta con armas de fuego, por lo que lo importante sería arreglar el problema de la velocidad y, como se puede apreciar en el vídeo, el de las vibraciones. 

La solución para el despegue vertical ha sido muy curiosa y tiene que ver con el controlador de vuelo, que puede configurarse en diferentes posiciones, una trampa que hace que la nave parezca eso, en lugar de un dron.

Para solucionar las vibraciones, el ingeniero ha probado con diferentes materiales, eligiendo finalmente –y a la tercera prueba– la fibra de carbono, un material cuya ventaja recae mayormente en su ligereza, además de su resistencia.

Como homenaje al lugar donde se ubica R2-D2 y sus hermanos robóticos en la X-Wing, también ha dejado ese hueco para la batería.

Y, por supuesto, un dron X-Wing merece una prueba a la altura de Star Wars, por lo que la prueba final ha sido en Lago de Como, al norte de Italia, la ubicación original donde se grabó el planeta Naboo en las precuelas de la saga.

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