Al Pacino reconoce que tardó casi cinco décadas en ver El padrino: “Era un poco desconcertante”

El día del estreno, Al Pacino reconoce que se salió del cine cuando fue a ver el estreno de El Padrino... y no llegó a ver la película al completo durante cincuenta años.
Al contrario de lo que podría pensarse, muchos son los actores que han reconocido no sentirse muy felices con eso de verse en la gran pantalla. ¿Alguna vez has sentido algo extraño al escuchar tu propia voz? Pues una experiencia similar parecen tener algunos de ellos. Más aún cuando se trata de un papel que, sin ningún género de dudas, ha marcado su carrera profesional.
Eso es precisamente lo que le sucedió a una de las grandes leyendas de Hollywood: Al Pacino. El veterano intérprete ha reconocido en sus memorias que no vio la película que le dio éxito y reconocimiento internacional en el momento de su estreno. Bueno, ni en el momento de su estreno ni después: tardó cincuenta años en ver entera una proyección de El padrino, el film que cambió su vida.
Al Pacino y su peculiar relación con El padrino
Por regla general, El padrino está considerada una de las mejores películas de todos los tiempos. El talento de Francis Ford Coppola hizo que esta adaptación de la novela de Mario Puzo se haya estado estudiando en todas las escuelas de cine desde su estreno en 1972. Y si hubo alguien para quien el film significó un antes y un después, ese fue sin duda Al Pacino.
Hay que tener en cuenta que otras estrellas de la película, como Marlon Brando o James Caan, ya eran célebres antes, pero no él. El padrino le dio tanta popularidad, que incluso él mismo ha reconocido que podría haber realizado casi cualquier papel a su alcance. Sin ir más lejos, también en sus memorias habla de que le ofrecieron en papel de Han Solo, de Star Wars, pero no le convenció demasiado.
Tal y como señala Entertainment Weekly, Pacino tardó cinco décadas en ver El padrino. Es decir, que incluso formó parte de sus secuelas sin tan siquiera haber visualizado la original. Sin embargo, ni él mismo tiene del todo claro por qué actuó así. No tiene una respuesta definitiva, pero sí ciertas sospechas. A decir verdad lo expone sin tapujos en uno de los capítulos de su biografía.
“Fui al estreno de El padrino en Times Square con una pajarita tan grande como mi cabeza. Recuerdo estar de pie en una plataforma con mis coprotagonistas, mientras la prensa me hacía preguntas que no era capaz de responder. Luego nos sentamos, pero no vi la película. No quería ver la película terminada. En cuanto se apagaron las luces, me salí del cine”.
Más vale tarde que nunca
En las décadas siguientes, Al Pacino reconoce que vio trozos sueltos de la película, sobre todo cada vez que una cadena la pasaba por televisión. Pero para verla entera tuvieron que transcurrir cincuenta años. Fue precisamente para la celebración de su 50 aniversario.
“Pasé casi toda mi vida sin ver El padrino entero”, admite Pacino. “No sé por qué. Tal vez pensé que, como aparecía en la película, no sería un buen público al fin y al cabo. Era un poco desconectarte y me hacía sentir tímido, casi avergonzado”.