La Séptima lanza un contundente mensaje a su futura "no audiencia" en la TDT y quiere que "no se sienta ofendida, insultada, ni excluida"

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La Séptima quiere diferenciarse como un canal con identidad propia y defendiendo una línea progresista, pero intentando atraer también a espectadores que no compartan necesariamente esa visión.
La Séptima prepara su llegada a la TDT el próximo 5 de noviembre en un mercado televisivo cada vez más fragmentado, donde el nuevo canal tendrá que lograr que los espectadores no solo lo encuentren, sino que tengan motivos para quedarse.
José Miguel Contreras, su impulsor y consejero delegado, reconoce que el nuevo canal parte de una mirada progresista, pero quiere que también se acerquen espectadores conservadores.
Su intención es que quienes tengan otras posiciones políticas puedan participar del debate sin sentirse atacados ni apartados. La cuestión cobra todavía más importancia por el momento en el que llegará a la televisión en abierto.
Si el estreno coincide con una campaña electoral, la actualidad política podría convertirse en un enorme escaparate para una cadena que pretende apoyarse precisamente en la información, el análisis y los programas en directo.
Por ello, Contreras considera que ese escenario tendría un impacto notable en sus primeros pasos.
Mucha gente opina que es una locura y posiblemente lleve razón, pero nos da igual. Lo vamos a hacer y lo vamos a llevar adelante y lo vamos a hacer lo mejor que sepamos.
La Séptima quiere hacerse notar antes incluso de encender sus emisiones

La Séptima iniciará sus emisiones en noviembre, y el proyecto está impulsado por José Miguel Contreras y tendrá al periodista Javier Ruiz como principal responsable editorial de la cadena.
Antes de llegar a la TDT, sus responsables han iniciado una gira de presentación para dar a conocer el proyecto en distintos puntos de España. La hoja de ruta incluye actos en Madrid, Málaga, Avilés y otras ciudades, además de futuras presentaciones en Zaragoza, Valencia, Sevilla y Barcelona.
La estrategia responde a la idea de generar notoriedad antes del lanzamiento oficial. Según explicó Contreras durante una presentación celebrada en la Universidad Complutense de Madrid, uno de los objetivos inmediatos es conseguir presencia pública y conversación social alrededor de la nueva marca, de acuerdo con lanzadigital.
En este mundo tan polarizado, queremos construir un espacio de diálogo sin miedo y sin ningún tipo de complejo.
Esa búsqueda de visibilidad también se apoya en el entorno digital. La Séptima asegura contar ya con unos 160.000 seguidores en Instagram, una cifra que sus responsables consideran importante para ganar reconocimiento antes del arranque de las emisiones.
Las expectativas económicas tampoco son especialmente modestas. Contreras sostiene que el canal sería rentable moviéndose entre un 2,5% y un 3% de cuota de pantalla, un objetivo que considera alcanzable. Además, confía en arrancar por encima del 1% de audiencia durante sus primeros días en antena.
Según explicó, el proyecto cuenta con un presupuesto anual de aproximadamente 30 millones de euros y pretende consolidarse como una ventana permanente a la actualidad y a los temas que generan debate en la sociedad.
La Séptima lanza mensaje a quienes no comparten su visión

José Miguel Contreras reconoció abiertamente su posición ideológica progresista, pero defendió que La Séptima no quiere convertirse en un espacio cerrado únicamente para espectadores que piensen igual.
La intención declarada es construir un lugar donde exista debate y donde personas con posiciones diferentes también puedan sentirse invitadas a participar o simplemente a escuchar otras opiniones.
Por eso lanzó un mensaje dirigido a quienes podrían considerar que la nueva cadena no está pensada para ellos. Su deseo es que los espectadores conservadores que se acerquen a La Séptima no se sientan ofendidos, insultados ni excluidos por la línea editorial del canal.
Esta declaración llega en un momento de fuerte polarización política y mediática, donde muchas cadenas son percibidas como espacios dirigidos casi exclusivamente a audiencias ideológicamente afines.
El canal aspira a ocupar un lugar propio dentro de ese panorama y lo hará con una plantilla en la que figuran nombres como Javier Ruiz, Sarah Santaolalla, Marta Márquez, Rocío Delgado, Alba Carrillo, Héctor de Miguel, Luján Argüelles, Noor Ben Yessef o Verónica Sanz.
Queda por ver si esa apuesta logra traducirse en audiencia una vez comiencen las emisiones el 5 de noviembre. La Séptima quiere ser identificada por su personalidad editorial, pero también evitar que esa identidad se convierta en una barrera para cualquiera que decida asomarse a su programación.
