La TDT da el salto al audio de nueva generación, aunque España, de momento, se queda al margen

Una persona viendo la tele con Dolby Atmos
Una persona viendo la tele con Dolby AtmosImagen generada con IA

TV Azteca se convierte en la primera cadena en emitir audio inmersivo Dolby Atmos en TV en abierto, usando el estándar ATSC 1.0, presente en millones de televisores.

Durante años, la brecha de calidad entre lo que ofrecía la televisión de pago y lo que llegaba por la TDT no hacía más que crecer, especialmente en el apartado del audio.

Ahora, por primera vez, esa distancia empieza a cerrarse gracias a la llegada del audio inmersivo Dolby Atmos, una tecnología hasta hoy reservada a Netflix, Disney+ o las salas de cine. 

En México, la televisión gratuita ya ha empezado a integrar esta tecnología, y un ejemplo es la colaboración entre Dolby Laboratories y TV Azteca, donde este tipo de sonido formará parte de las emisiones.

Lo mejor de todo es que no se necesitará de una gran infraestructura; de hecho, funcionará sobre el mismo estándar de emisión que la televisora lleva años utilizando para llegar a millones de hogares. 

Por ello, que no haya sido necesario construir nada nuevo es, precisamente, lo que hace que este movimiento tenga implicaciones que van mucho más allá de México.

Qué es Dolby Atmos y por qué importa en televisión

El audio tradicional en televisión se ha basado durante años en formatos estéreo o, en el mejor de los casos, en sonido envolvente limitado, pero el audio inmersivo introduce una capa adicional. 

Dolby Atmos añade la dimensión vertical, por lo que, en lugar de asignar el audio a canales fijos, trabaja con objetos sonoros que se mueven en un espacio tridimensional. 

El rugido de un motor puede percibirse como algo que envuelve al espectador desde todas las direcciones; el helicóptero en una película sobrevuela literalmente su cabeza, y la voz de un comentarista deportivo aparece exactamente donde tiene sentido que esté. 

Hasta ahora, disfrutar de Dolby Atmos en casa requería una suscripción a una plataforma de pago, un televisor compatible y, en el mejor de los casos, una barra de sonido o un sistema de altavoces que aprovechara el formato. 

La televisión quedaba fuera de esa ecuación por una razón técnica que parecía difícil de sortear: que el ancho de banda de una señal en abierto es limitado, y transportar audio inmersivo dentro de ese límite sin comprometer la calidad de la imagen no era viable con los códecs disponibles hasta ahora.

La tecnología que lo hace posible

El problema del ancho de banda lo resuelve el códec Dolby AC-4, desarrollado específicamente para entornos de radiodifusión. 

A diferencia de sus predecesores, es capaz de comprimir audio inmersivo de alta calidad hasta el tamaño que cabe en una emisión en abierto sin perder sus propiedades espaciales. 

Viene a ser como encontrar la manera de meter el mismo contenido en la mitad del espacio sin que el resultado suene diferente.

Sin embargo, lo que hace especialmente significativo el caso de TV Azteca es el estándar sobre el que se apoya todo esto, que es el ATSC 1.0.

Se trata de la versión más antigua del sistema de emisión digital utilizado en México y Estados Unidos, con el soporte de infraestructura de Imagine Communications como socio técnico. 

Que el sistema funcione sobre la tecnología de siempre elimina el principal argumento en contra de su extensión global: si no hace falta renovar nada, casi cualquier cadena del mundo puede planteárselo.

Un partido de fútbol con Dolby Atmos no se escuchará simplemente diferente, será más real. La multitud no llegará de los altavoces laterales del televisor, sino de todas partes a la vez. 

El silbato del árbitro tiene una posición concreta en el espacio. Los comentaristas se escuchan con una presencia que no compite con el ruido de las gradas, sino que convive con él de forma natural. 

Para alguien que nunca ha oído este formato, la diferencia es inmediatamente perceptible, y para los operadores que deben justificar la inversión, ese argumento es el más directo que existe.

España y el resto de Europa: el camino está trazado, aunque sin fecha

Europa opera sobre DVB-T2, un estándar de emisión diferente al ATSC norteamericano, lo que significa que la solución específica de TV Azteca no puede trasladarse directamente a la TDT española sin adaptación. 

Sin embargo, la lógica que hay detrás es exactamente la misma, que es audio inmersivo sobre emisión en abierto con infraestructura ya instalada, utilizando el códec adecuado.

Y el precedente en España ya existe. De hecho, RTVE emite Dolby Atmos en La 1 UHD, lo que demuestra que la tecnología no es incompatible con el ecosistema europeo de emisión. 

El freno es decisión empresarial, y es que ninguna cadena comercial en abierto ha dado el paso, en parte por el coste de adaptar los sistemas de producción y en parte porque la pregunta sobre cuántos hogares podrían aprovechar realmente el formato ha frenado la conversación. 

Esa segunda objeción, sin embargo, cada vez tiene menos peso. Los televisores fabricados en los últimos años incorporan de forma mayoritaria soporte para Dolby Atmos, y el parque de barras de sonido y sistemas de audio del hogar compatibles sigue creciendo. 

No hay una fecha ni un compromiso público de ninguna cadena europea. Pero la demostración de México elimina el último argumento técnico que quedaba en pie.

La televisión en abierto lleva años cediendo terreno frente al streaming en calidad de experiencia, pero con Dolby Atmos en la TDT, acaba de demostrar que puede recuperarlo.

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