Blue Origin de Jezz Bezos imita la gravedad de la Luna para los experimentos de la NASA

NASA

La nave New Shepard de Blue Origin logró aproximadamente dos minutos de gravedad lunar artificial, haciendo girar la cápsula 11 veces por minuto.

La compañía aeroespacial de Jeff Bezos, Blue Origin, ha dado un importante paso en el desarrollo de tecnología para futuras misiones espaciales. En una prueba llevada a cabo en Texas, la empresa logró simular la gravedad de la Luna a bordo de su nave New Shepard, permitiendo a la NASA probar 29 experimentos tecnológicos en condiciones similares a las que se encontrarán en la superficie lunar. 

Dentro de los experimentos, uno de ellos incluía pruebas para reducir el impacto del polvo lunar, ya que puede adherirse a los trajes espaciales por ser extremadamente fino.

Este avance podría ser clave para perfeccionar equipamiento destinado a la exploración del satélite terrestre y, eventualmente, otros cuerpos celestes.

Blue Origin imita la gravedad lunar con 11 rotaciones por minuto en microgravedad durante 2 minutos

La prueba se realizó en el desierto del oeste de Texas, donde Blue Origin lanzó su cohete suborbital New Shepard con la misión de crear un ambiente con gravedad reducida. Para conseguirlo, la cápsula que transportaba los experimentos giró 11 veces por minuto en el espacio, consiguiendo replicar la gravedad lunar, que equivale a una sexta parte de la terrestre. 

Durante aproximadamente dos minutos, los equipos de investigación pudieron analizar cómo sus dispositivos reaccionaban a estas condiciones.

El propósito de esta prueba es proporcionar a la NASA una plataforma asequible y eficiente para ensayar tecnologías antes de llevarlas a la Luna. "Es crucial para reducir el riesgo de innovaciones que algún día podrían llegar a la superficie lunar", explicó Greg Peters, director del programa Flight Opportunities en un comunicado.

Los ensayos realizados en la cápsula del New Shepard incluyeron pruebas para minimizar el impacto del polvo lunar, que supone un gran reto para los astronautas y sus equipos. Este polvo extremadamente fino puede adherirse a trajes espaciales, herramientas y módulos de aterrizaje, causando daños y reduciendo la eficiencia de las misiones.

Además, se evaluaron tecnologías para mejorar la movilidad de los astronautas y sistemas de soporte vital. Estos experimentos permitirán afinar las estrategias de exploración que la NASA utilizará en sus futuras misiones Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia humana sostenible en la Luna a partir de finales de esta década.

El éxito de esta prueba también refuerza la posición de Blue Origin como un actor clave en la industria aeroespacial. La compañía ha desarrollado el New Shepard para realizar vuelos suborbitales, tanto tripulados como destinados a la investigación. 

Su capacidad para recrear condiciones gravitacionales específicas podría abrir la puerta a nuevas colaboraciones con agencias espaciales y empresas privadas.

Paralelamente, Blue Origin está trabajando en el desarrollo de New Glenn, un cohete orbital de gran tamaño diseñado para competir con lanzadores como el Falcon 9 de SpaceX. Su primer vuelo de prueba tuvo lugar recientemente desde Cabo Cañaveral, Florida, marcando otro paso importante en la expansión de la empresa en el sector de los vuelos espaciales.

La capacidad de simular la gravedad lunar en un entorno controlado podría acelerar el desarrollo de tecnologías para la exploración del espacio. Además de la Luna, esta técnica podría adaptarse para estudiar las condiciones en Marte u otros cuerpos celestes con gravedad reducida.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: