Familia española víctima de la estafa de Booking: 1.800 euros y al llegar la casa no existe y "se cortan las llamadas"

Un ejemplo claro de que, incluso utilizando plataformas de alquiler reconocidas, los viajeros pueden ser víctimas de fraudes y afrontar gastos extra y contratiempos en vacaciones.
Una familia de Madrid llegó a Galicia para empezar sus vacaciones de verano y lo que encontró fue un fraude debido a que la casa de lujo que habían reservado con antelación y pagado 1.800 euros a través de Booking no existía, por lo que fueron víctimas de una estafa.
Cabe señalar que no es un caso aislado, puesto que las estafas no solo se esconden tras mensajes de WhatsApp o robollamadas; también se infiltran en plataformas de alquiler o Airbnb, aprovechando la confianza que generan en los usuarios.
Lo que le ocurrió a esta familia es una advertencia clara para cualquiera que planee alquilar un alojamiento online. Sobre todo porque se trataba de viajeros experimentados, acostumbrados a organizar sus escapadas a través de páginas reconocidas.
De acuerdo con Raquel Torres, víctima del fraude, el anuncio mostraba un chalé con piscina infinita, cuatro habitaciones, cocina amplia a precio asequible. La reserva quedó confirmada, el pago realizado y, aunque antes del viaje intentaron hablar con el propietario sin éxito, Booking garantizó que todo estaba en orden.
El modus operandi de los estafadores de Booking
Es importante mencionar que en este tipo de fraude, los ciberdelincuentes publican un anuncio falso con fotografías de una vivienda real, añaden un precio atractivo para provocar una decisión rápida y comparten una dirección que corresponde a otra casa. Nunca responden directamente y confían en que la reserva se confirme antes de que surjan sospechas.
La familia llegó a Boiro tras horas de viaje y, desde el primer vistazo, supo que algo no encajaba. La casa no coincidía con las imágenes, tras hablar con sus ocupantes, confirmaron que era una residencia privada que nada tenía que ver con el anuncio. El pago ya estaba hecho, los estafadores habían desaparecido y ahora el problema recaía en ellos.
Lo siguiente fue una maratón telefónica con el servicio de atención al cliente, ya que nadie podía dar una respuesta a lo sucedido. Ya era de noche y no había alternativa disponible, sin otra opción, buscaron por su cuenta una habitación de hotel para dormir.
Al día siguiente, la plataforma Booking les ofreció un alojamiento en Nigrán, era más caro —2.500 euros por nueve noches— y el importe debían adelantarlo, mientras esperaban una posible devolución de los 1.800 euros iniciales. Al final, el gasto ascendió hasta los 4.300 euros, donde 1.800 euros se quedaron los estafadores.
Una advertencia para otros viajeros
Este tipo de fraudes no es exclusivo de Booking, porque puede ocurrir en cualquier plataforma, incluidas Airbnb u otras webs de alquiler vacacional. Aunque las empresas dicen verificar los anuncios, no siempre detectan a tiempo las publicaciones fraudulentas.
Los delincuentes se aprovechan del prestigio de estas marcas para generar confianza y cerrar la estafa antes de que haya margen de reacción. Por ello, para protegerse y no caer en la trampa hay señales que deberías verificar y que puede ser una alerta de estafa.
La primera debería saltar con los precios, si una vivienda con piscina privada, vistas al mar y acabados de lujo cuesta menos que un hotel modesto en la misma zona, desconfía. Los estafadores juegan con la idea de la "oferta irrepetible" para generar urgencia y que reserves sin comprobar nada más.
Comprobar al propietario es clave, no debes confiar solo con el nombre que figura en la plataforma, busca su historial, revisa cuántas propiedades gestiona, si tiene valoraciones anteriores y si estas son recientes. Si no hay comentarios o todos son muy antiguos, es mejor investigar más antes de pagar.
La dirección también se puede confirmar de forma sencilla con herramientas como Google Maps y Street View, que te permiten revisar que la fachada, la calle y el entorno coinciden con lo que ves en las fotos. Si detectas diferencias o la ubicación no existe, lo más probable es que estés ante un fraude.
Del mismo modo, hablar directamente con el alojamiento antes de cerrar la reserva es una medida básica. Un correo electrónico, una videollamada o incluso un mensaje de voz sirven para asegurarte de que existe una persona real detrás del anuncio. Guarda todas las conversaciones y justificantes de pago; serán tu mejor respaldo si surge un problema.
En cuanto al pago, evita las transferencias bancarias o métodos poco trazables. Opta por las pasarelas seguras integradas en la propia plataforma, que suelen ofrecer algún tipo de protección al comprador. Si el anunciante te pide que pagues fuera de la web para ahorrar comisiones, es una señal de alarma.
Por último, antes de confirmar la reserva, lee con detenimiento las políticas de reembolso y reubicación de la plataforma. Saber de antemano cómo actuará en caso de problema puede ahorrarte muchas horas de incertidumbre y te ayudará a tomar decisiones rápidas si algo no encaja al llegar.

