La historia secreta de la Game Boy: diseñaron un periférico para distraer a niños que iban a ser sedados

Un chico jugando a la Game Boy con un casco
Un chico jugando a la Game Boy con un cascoGenerado por IA

Los responsables de Game Boy diseñaron un accesorio que dejaba KO a los niños para llevarlos al médico y al dentista.

La tecnología siempre ha demostrado ser un arma infalible para entretenerse y pasarlo bien en tiempo de ocio. También, para acelerar ciertos procedimientos diarios y, a su vez, para lograr que la gente viva mejor. Si no, que se lo digan a Game Boy, que diseñó un accesorio que sedaba a los niños antes de someterse a una intervención.

Todos sabemos lo mal que se pasa cuando se va al dentista o nos sometemos a una intervención quirúrgica. Sabemos que, mucho o poco, va a doler y que, además, es una situación muy incómoda, donde podemos tener unos nervios descontrolados.

Ahora, pensemos en llevar esa misma situación a los niños. Si siendo adultos podemos sentir terror a la hora de hacernos una endodoncia, ¿qué no sentirán los menores cuando tienen que pasar por algo similar? Puede que esa pregunta se la hicieran en su momento los creadores de la Game Boy, que llegó a diseñar un periférico muy especial para este tipo de situaciones.

Juega hasta que te duermas

Puede que algunos de nuestros lectores no conozcan o recuerden cómo era la famosa Game Boy y es una pena, porque fue uno de los dispositivos electrónicos más famosos de finales de la década de los ochenta y comienzos de los noventa.

Todos los que nacimos por aquellas fechas nos recordamos en algún momento de nuestra vida pegados a esa pequeña consola portátil de cartuchos intercambiables y diseño compacto que llevábamos, literalmente, a todas partes.

A sabiendas de que era un elemento indispensable para el día a día de muchos niños y adolescentes, Nintendo tuvo la gloriosa idea de utilizarlas en beneficio de estos en algunos momentos por los que, probablemente, no hubieran preferido pasar.

Es el caso de las comentadas anteriormente, para las que la marca desarrolló una propuesta perfecta, cuyo nombre fue PediSedate. Este periférico se presentó como un casco de anestesia que se podía combinar con la Game Boy y que permitía sedar a los menores mientras estos jugaban.

Al estar entretenidos visualizando lo que se podía ver en esa pequeña pantalla y casi completamente ajenos a lo que tenían a su alrededor, lograban alcanzar la tranquilidad necesaria para afrontar una situación posiblemente traumática.

Según se indica en PubMed, que es el motor de búsqueda y base de datos gratuita de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, este artilugio funcionaba liberando una cantidad creciente de óxido nitroso en oxígeno mientras los niños atendían a la partida.

Game Boy, objeto de experimento de Nintendo

Este instrumento, que a muchos les podría parecer una locura y a otros tantos una genialidad, no ha sido la única excentricidad de Nintendo, que en su momento también llegó a fabricar un sónar de pesca para la Game Boy.

Este aparato se conectaba a la consola y se podía utilizar para localizar peces en zonas no demasiado profundas. Así, una vez que el sónar detectaba algo, mostraba los datos de posición en la pantalla de la consola. Por ese motivo, este periférico llegó al mercado acompañado de algunos minijuegos de pesca. 

Otra curiosidad relacionada con esta consola llevaba el nombre de Saitek Booster Boy, otro aparatejo que te permitía añadirle a la Game Boy una lupa, altavoces, batería y luz. Fue un trasto de relativo éxito que estuvo disponible a la par que Hyperboy de Konami.

Este otro accesorio contaba con un diseño similar al de las antiguas recreativas Candy. Se encajaba en la parte trasera de la plataforma y disponía de una palanca arcade y unos altavoces.

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Noelia Murillo

Redactora

Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.