¿Qué es el undervolting? La alternativa al overclocking para que tu PC funcione más rápido, pero de forma más segura, con menos calor y sin riesgos de dañar el hardware

Antes de que hagas overclocking en tu PC, tienes que saber cómo funciona el undervolting. Es una alternativa que hace que el ordenador obtenga un mayor rendimiento.
Comprar un PC es solo el primer paso, ya que después de un tiempo tienes que pensar en evolucionar los componentes para adaptar el hardware a las nuevas aplicaciones y videojuegos AAA.
Sin embargo, antes de hacer este reemplazo de memoria RAM, CPU, GPU o cualquier otra pieza, muchos usuarios utilizan el método de hacer overclocking para poder aprovechar al máximo todos los elementos.
Haciendo ciertos ajustes en el sistema operativo, es posible superar los límites de uso de estos apartados. Pero, no solo existe esta forma, sino también la opción de aplicar undervolting.
El undervolting se posiciona como una alternativa inteligente frente al overclocking tradicional, permitiéndote equilibrar potencia, eficiencia energética y estabilidad.
A diferencia de empujar el hardware al límite, aquí se trata de hacerlo trabajar mejor con menos recursos, algo clave si también buscas reducir consumo eléctrico o ruido en tu PC gaming sin sacrificar experiencia.
¿Qué es el undervolting y por qué puede mejorar el rendimiento?

Si has estado buscando formas de optimizar al máximo tu ordenador y has visto que el overclocking es una buena opción para exprimir el potencial del dispositivo, antes de que te vayas a ciega a esta opción, está en undervolting.
Este método consiste principalmente en disminuir el voltaje que recibe la CPU o la GPU. Se piensa que muchos de los chips modernos están por defecto con un voltaje mayor del necesario. Esto se hace para que todas las unidades funcionen correctamente a pesar de que se presenten interferencias.
La idea es que con este cambio tampoco sea crucial alterar significativamente las frecuencias de trabajo del procesador la tarjeta gráfica.
Según documentación técnica de Intel, este tipo de componentes están diseñados con márgenes de seguridad en voltaje para asegurar estabilidad en diferentes escenarios y calidades de silicio. Al reducir ese margen, puedes mantener el rendimiento mientras mejoras la eficiencia.
Cuando disminuyes el voltaje, también reduces el calor generado en cada ciclo de trabajo. Esto tiene un impacto directo en el comportamiento del hardware porque quiere decir que un calor inferior sirve para mantener frecuencias altas por tiempos prolongados.
Los mecanismos de protección no tienen por qué activarse y lo bueno de esto es que el consumo energético también se favorece porque también se requiere de un voltaje menos exigente.
En otras palabras, prácticamente con este truco podrías ahorrarte decenas de vatios sin estar en riesgo de perder potencia, generar ruido excesivo o comprometer la batería.
Ventajas frente al overclocking y cómo aplicarlo correctamente

Si te preguntas por qué el undervolting podría ser una mejor opción que el overclocking, hay varias ventajas que deberías considerar. Una de las principales es que hay riesgos al aumentar la frecuencia de trabajo del hardware con el overclocking.
Cuando surgen ese tipo de problemas, aparece el fenómeno que se conoce como "Thermal theottling", donde el propio sistema pasa un estado de reducir automáticamente la velocidad para que se eviten daños por temperatura.
De hecho, NVIDIA lo ha advertido en más de una ocasión con respecto a la manera en la que funciona el mecanismo de las tarjetas gráficas. Aquí es donde el undervolting juega un papel importante porque cuando se aplica, el efecto es casi contrario a eso.
Su objetivo es mantener las temperaturas más bajas, por lo que se evita el estrangulamiento térmico y se hace que el árbol siga funcionando de una manera estable durante más horas sin presentar esos problemas.
Al mismo tiempo, esto sirve para que la vida útil de los componentes sea más longeva y sin tener que ponerse todo el tiempo en riesgo. Para poder aplicarlo, es necesario hacer un progreso gradual, por lo que se necesita ir reduciendo el voltaje poco a poco, aproximadamente 10 mV, e ir probando con herramientas de evaluación para determinar si no genera estrés.
Puedes hacerlo desde la BIOS en el caso de la CPU o mediante software como Intel XTU, MSI Afterburner o AMD Adrenalin para la GPU.
Estos programas permiten ajustar valores en tiempo real y revertir cambios automáticamente si el sistema se vuelve inestable. Ahora que existen componentes demasiado caros debido a la crisis en la escasez de la memoria RAM, esta sin duda parece que es una buena opción para muchos usuarios.