Sumerge su tarjeta gráfica NVIDIA en líquido de transmisión y aumenta el rendimiento de sus juegos

Alguien decidió sumergir varias tarjetas gráficas de NVIDIA en fluido de transmisión automático como método de refrigeración, y los resultados incluyeron mejoras de hasta un 16 % en frecuencia y un 10 % en FPS.
La refrigeración líquida no es un terreno nuevo para los modders, y un experimento reciente lo llevó muchísimo más lejos.
Un usuario, en lugar de utilizar agua destilada o aceites minerales, decidió probar sus tarjetas gráficas NVIDIA GeForce en fluido de transmisión automático (ATF) para comprobar hasta qué punto podía mejorar el rendimiento.
Para ello, el modder utilizó 8 litros de ATF dentro de un contenedor de plástico, con una bomba sumergible que movía el fluido.
Igualmente integró un segundo circuito de refrigeración con glicol a -18 °C que pasaba por un radiador de transmisión.
Todo ello conectado a una placa base externa con un Intel Core i7 mediante un cable riser PCIe.
Primero probó con una GeForce GTX 1080 Ti, a la que retiró ventiladores y plásticos antes de sumergirla.
En condiciones normales, la tarjeta gráfica alcanzaba los 1960 MHz de frecuencia, pero bajo el ATF subió a 2114 MHz, lo que supuso una mejora del 7 % en FPS en distintos juegos.
El segundo intento fue con una GeForce GTX 1060, cuya frecuencia base de 1886 MHz escaló hasta 2190 MHz en el fluido, logrando así un 10 % más de FPS en juegos y un 16 % de mejora en distintas pruebas de rendimiento.
En todo caso, no todo fue positivo, porque hubo distintos inconvenientes.
Y es que cubrir cada centímetro de la tarjeta PCIe con un líquido pegajoso arruinó cualquier practicidad.
Además, advirtió que si bien ambas tarjetas parecían sobrevivir, el fluido de transmisión no es una solución realista para el uso.