Guardia Civil avisa: si lo compras online, lo que te llegará es una multa de 800 euros

Comprar online puede salirte muy caro, advierte la Guardia Civil. Que se lo pregunten a un comprador ha recibido una multa de 800 euros en su domicilio por comprar un artículo cuya venta, a pesar de estar disponible en una famosa web de compras, está prohibida en España.
El modelo low cost de muchas tiendas online no deja de crecer entre los consumidores, pero algunos gigantes del comercio electrónico recopilan decenas de prácticas cuestionables. Las denuncias por plagio de productos y prendas de vestir se cuentan por cientos, a lo que se suma la competencia desleal y el impacto medioambiental y económico.
Los precios tan bajos y los envíos internacionales relativamente rápidos convencen a los usuarios, pero también la enorme variedad de sus catálogos con ropa, accesorios, dispositivos electrónicos y utensilios para el hogar.
No todo es tan bonito como parece y algunas plataformas de comercio online venden productos ilegales o no homologados para su comercialización en la Unión Europea. Un comprador español lo ha comprobado de primera mano al realizar sin saberlo un pedido de un producto ilegal, la "broma" le ha salido muy cara.
El comprador que ecibió la multa en su domicilio
Esta simple herramienta le ha costado una multa de 800 euros por parte de la Guardia Civil por la compra de lo que han calificado como una "arma prohibida". Víctor, como se conoce al comprador, ha explicado que se trata de un objeto de colección.
El comprador es aficionado a las armas de coleccionismo y compró una navaja automática por menos de 20 euros en esta tienda en 2022. Víctor quería completar su colección en la que cuenta con un fusil de airsoft y un cuchillo nepalí, pero la Guardia Civil ha visto el caso de otra forma.
España tiene una legislación más estricta que otros países ya que prohibe la compra sin autorización de armas blancas como navajas desde la aprobación del Real Decreto 137/1993, aunque existen unas excepciones muy concretas que el comprador no cumplía como el uso para recreaciones históricas.
La navaja automática tenía una hoja de ocho centímetros y fue detectada por Vigilancia Aduanera, luego la Guardia Civil envió una carta certificada con la multa al domicilio del comprador. Las sanciones en este tipo de situaciones oscilan entre los 300 y 30.000 euros.
