Se le cae el iPhone en la caja de donativos, y el templo no se lo devuelve porque "es de Dios"

Polimer News

El tempo hindú Arulmigu Kandaswamy, en la India, no se anda con tecnicismos: todo lo que entra en el cajón de donativos es de los dioses, aunque sea un iPhone. El azar y las casualidades no existen en las religiones.

Si acudes a un templo hindú y realizas un donativo, agarra bien el móvil. Como se caiga dentro, te quedas sin él. Es lo que le ocurrió a un desafortunado devoto llamado Dinesh, con su querido iPhone.

Por suerte las deidades son implacables, pero misericordiosas: los responsables del templo hindú le van a dejar sacar los datos de su móvil, para que los copie a otro. Pero lo de devolvérselo, nada de nada, porque el iPhone "es de la deidad", según palabras textuales de la autoridad religiosa del templo.

El curioso incidente ocurrió en el templo hindú Arulmigu Kandaswamy, en la ciudad de Thiruporur, en la India. Un vídeo nos muestra el momento en el que el iPhone es extraído de la caja de donativos.

El iPhone que cayó en la caja de donativos de un templo hindú

Dinesh había acudido con su familia al templo, para rezar. Como buen devoto se acercó a una caja de metal llamada hundial, en donde se introduce un donativo, normalmente algún billete, un gesto que también se lleva a cabo en las iglesias cristianas.

La mala suerte, o quizá un demonio malévolo, hizo que al pobre Dinesh se le cayera el iPhone en la caja de donativos. Rápidamente, acudió a los responsables del templo para que le devolviesen el valioso móvil.

Para su sorpresa, le dijeron que las normas del templo no permiten devolver nada de lo que hay en el hundial, porque "pertenece a la deidad".

A Dinesh no debió convencerle la rotunda explicación, se ve que lo de aceptar la voluntad de dios no se aplica cuando afecta a tu móvil. Puso una queja al departamento de Dotaciones religiosas y benéficas hindúes, pidiendo que le devolviesen su iPhone.

Pero, tal como explica el medio local Business today, recibió la misma respuesta: "Según la tradición de los templos, cualquier ofrenda que se haga al reloj de sol va directamente a la cuenta de la deidad de ese templo. Las normas no permiten a la administración devolver las ofrendas a los devotos". Por lo visto, lo de asegurar que el iPhone se cayó por accidente y no fue una ofrenda, no coló.

Al menos, los responsables religiosos mostraron algo de misericordia con el bueno de Dinesh, ya que le permitirán sacar sus datos del móvil para llevarlos a otro móvil, y resetearlo de fábrica. Pero el iPhone se queda en el templo.

En el anterior vídeo podemos ver a un operario, sacando los billetes de la caja de donativos, hasta que apareció el iPhone.

Estaba oculto bajo una montaña de billetes. Las cajas de donativos tardan en llenarse, y solo se abren cuando están llenas.

Pero la ley es la ley. Y si se trata de la ley de dios, nadie va a llevar la contraria a una deidad. A Dinesh se le cayó su iPhone por accidente en la caja de donativos de un templo hindú, y automáticamente pasó a ser propiedad de la deidad del templo. No se puede llevar la contraria a una divinidad...

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