Hace 45 años Bill Gates contrató al empleado más rentable de la historia de Microsoft, solo le costó 120.000 millones de dólares

Bill Gates no tuvo dudas y pagaría lo que hiciera falta por contratar a Steve Ballmer, y no se equivocó. A pesar de la gran inversión, sentó las bases de Microsoft, el resto, ya es historia.
La década de los 80 fue una de las más frenéticas dentro del mundo de la tecnología. Microsoft y Apple acababan de nacer y buscaban hacerse un hueco en el mercado a cualquier precio. Bill Gates se adelantó a la empresa de Steve Jobs contratando al que sería uno de sus mejores empleados.
El cofundador de Microsoft tenía el sueño de convertir su empresa en una potencia mundial y un estudiante carismático y enérgico llamado Steve Ballmer podría ayudarle. El joven era una de las apuestas más arriesgadas de Bill Gates, pero pronto se convirtió en su socio.
Se conocieron en 1976 en la Universidad de Harvard. El hombre detrás de Windows era un joven prodigio de la programación, su futuro socio era un líder natural, tenía una enorme confianza inquebrantable y un talento poco habitual para motivar a todas las personas que le rodeaban.
Bill Gates se fijó en Steve Ballmer en un partido de fútbol

El cofundador de Microsoft nunca fue un amigo cercano durante sus años en la Universidad de Harvard. Se fijó en el joven durante un partido de fútbol universitario, lo vio animar a su equipo con una energía casi contagiosa que llamó su atención.
Bill Gates se acercó a Steve Ballmer y no tardaron en convertirse en buenos amigos. Ambos pasaban noches enteras debatiendo sobre economía, tecnología o el futuro de la informática. Apenas sin darse cuenta, sentaron las bases de una de las empresas más exitosas de la historia.
El fundador de Microsoft finalmente dio el paso y no dudo un segundo en ofrecer a Steve Ballmer una participación sustancial en la compañía en el año 1980.
En ese momento lo desconocía, pero el valor actual de esas acciones equivaldría a unos 120.000 millones de dólares en la actualidad. De hecho, a día de hoy Steve Ballmer amasa una fortuna superior a la de su amigo y antiguo jefe Bill Gates.
Steve Ballmer cambió el futuro de Microsoft para siempre
La llegada de Steve Ballmer a Microsoft cambió la forma de liderar la compañía para siempre. El joven no tenía grandes conocimientos en programación, pero destacaba en gestionar recursos, motivar a los empleados y hacer crecer el negocio.
La década de los 80 y 90 fue una de las más complejas para la industria tecnológica y el papel de Steve Ballmer terminó siendo fundamental. Mientras el joven estaba bajo la dirección de Bill Gates, Microsoft pasó de ser una pequeña empresa de software a un gigante global.
Steve Ballmer renunció a su puesto en Microsoft en 2014 tras más de cuatro décadas. La compañía se había consolidado como una de las más valiosas del mundo y sentado las bases del liderazgo de la empresa detrás de Windows.