La apuesta de Tesla que desafía las normas españolas: este es su lanzamiento estrella para 2025

Tesla lanzó una función de conducción autónoma para sus vehículos muy esperada en Europa, aunque ha tenido que adaptarla a la legislación de la región. Se trata de Smart Summon (ASS), para llamar el coche a distancia, algo limitado en Europa a 6 metros.
Tesla ha estirado todo lo que ha podido las normativas europeas referentes a un sistema de conducción totalmente autónoma –FSD, por sus siglas en inglés– para llevar a cabo este tipo de sistemas en la región, algo que comenzó su fase beta en marzo de este mismo año.
No obstante, con diferencias importantes con Estados Unidos, mayormente por la legislación de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE), además de los reglamentos específicos sobre los Sistema de Asistencia al Control del Conductor o DCAS.
Por eso, en Europa los usuarios que tengan un vehículo de Tesla que lo permita, notarán que el sistema Autopilot funciona de forma bastante diferente.
Sobre todo en lo que tiene que ver con el popular sistema conocido como Smart Summon (ASS) de la compañía de Elon Musk, que se ha hecho viral en diferentes redes sociales; gracias a él, el conductor puede llamar al coche para que venga a recogerle.
Mientras que en Estados Unidos –en base a la normativa vigente– esta función permite la activación a 65 metros de distancia entre el conducto y el vehículo, en Europa este límite se queda en apenas 6 metros.
Por supuesto, esto ha enfadado a numerosos usuarios de Tesla, que en X (Twitter) han compartido su desencanto con la función en la región, a raíz de la publicación de la compañía anunciando esta tan esperada llegada.
En cualquier caso, tesla ha conseguido así echar un pulso a la legislación europea, ya que el conductor ha de estar pendiente en todo momento del vehículo, con lo cual no abarca la automatización al completo de la conducción.
Sin embargo, la llegada de esta función a los países europeos supone un paso de gigante para Tesla en todo lo que tiene que ver con alcanzar la conducción completamente autónoma, algo más flexible en Estados Unidos.
Para ello, Tesla tendrá que aprovechar todo lo que ya ofrece su sistema Autopilot, que hace uso de los elementos para grabar o de los sensores para reconocer el entorno, así como de las nuevas oportunidades en conectividad en las ciudades inteligentes.
En este sentido, cabe destacar que el Reglamento de las Naciones Unidas establece una diferencia clara entre el DCAS, que solo asiste al conductor, y el ADS, un sistema de conducción totalmente automatizado –en los niveles 3 a 5 de la norma SAE J3016–.
Así, aún existen pocos modelos de coches que ofrezcan este nivel, con lo cual legislación tendrá que adaptarse a este tipo de autonomía.
