James Murdoch, confidente de Elon Musk, abandona el barco de Tesla y la situación es crítica

Confió más que nadie en el proyecto de coches eléctricos de Elon Musk, pero las crisis ha hecho que James Murdoch, hijo del presidente de FOX, venda sus acciones y es un golpe duro para la empresa.
La reciente crisis de Tesla no está tratándose solo de las pegatinas anti-musk, las decisiones de los clientes está afectando directamente a las finanzas de la compañía y James Murdoch no piensa seguir como parte de la junta directiva.
Muchas cosas están pasando en uno de los momentos más complicados de la compañía del CEO de SpaceX y Twitter (X). Por ejemplo, la competencia de las baterías con Volkswagen, la publicación viral de Kia Noruega y las protestas violentas en las sedes de la empresa han impactado fuertemente en la reputación de la marca.
Ahora, en todo este ambiente catastrófico, una de las personas que más confiaba en el proyecto de vehículos como el Model Y, Model 3 y Cybertruck, ha decidido bajarse del barco, siendo el último del comité ejecutivo en hacerlo.
James Murdoch vende sus acciones de Tesla para obtener 12 millones de euros

James Murdoch, quien es hijo del famoso magnate Rupert Murdoch, formó parte de Tesla como un integrante importante en el consejo rector. Desde 2017, se ha mantenido en dicho cargo y es considerado como uno de los inversionistas más relevantes.
Después de permanecer por tanto tiempo fiel a la empresa, el medio Fortune ha confirmado que ha decidido seguir los mismos pasos que otros directivos como Robyn Denholm, Kimbal Musk y Vaibhav Taneja. Sí, su reciente movimiento ha sido vender 54.776 acciones de la compañía líder en coches eléctricos.
La transacción fue realizada el 10 de marzo de 2025, con una obtención de 13.2 millones de dólares (12.1 millones de euros) y se convirtió en el último integrante de la junta directiva en hacer un acto tan importante.
¿Qué pasa ahora con Tesla? No solo se trata de una simple venta sin más, esto tiene repercusión directa en el bolsillo de la empresa, pues ha coincidido con una caída histórica en el valor de las finanzas, más específicamente un 15% de pérdidas diarias, siendo la segunda vez que pasa en la compañía, ya que la primera sucedió en septiembre de 2020.
Tesla va en picada hacia un posible fracaso debido a esto, pues Murdoch lo ha hecho en uno de los momentos más críticos de la compañía, haciendo que se posicione en uno de los puntos más bajos que se han registrado en la marca.
Esta forma de despedirse de Tesla ha generado una controversia en los clientes, ya que sus motivos no están del todo claros, aunque ha realizado todo el proceso mediante un respaldo legal. Ante la situación que está viviendo la compañía del jefe de Neuralink, pensar en dejar de formar parte puede que sea una estrategia inteligente.
La incertidumbre que han generado los últimos eventos desfavorables y polémicas han hecho que no parezca una marca confiable a largo plazo, especialmente cuando muchos usuarios están dejando sus coches solo porque no están de acuerdo con las decisiones de Elon Musk como líder de DOGE.
¿La venta de Murdoch es el fin de Tesla?

No cabe duda de que esto es un impacto negativo del que será difícil recuperarse. Desde 2020 la empresa no había sufrido de algo parecido y ese 15% parece poco a simple vista, pero en realidad se traduce en millones.
Según Statista, para el tercer trimestre de 2024 contaba con ingresos de 25 millones de dólares (23 millones de euros), por lo que estaría perdiendo aproximadamente unos 3 millones de dólares (3.2 millones de euros) por trimestre, aunque eso es solo una estimación.
Sumando los otros golpes que está recibiendo Tesla por parte de los clientes que no toleran las acciones del fundador y los avances que están realizando compañías como BYD, Ford y otras que también están en la misma industria, las cosas no pintan muy bien.
A pesar de todo esto, todavía sigue siendo pronto como para decir que será el fin. Por su puesto, esta transacción ha sido muy fuerte, pero las marcas siempre tienen momentos malos en sus historias y tal vez este sea uno de ellos. Es posible que haya una recuperación a lo largo de 2025 o, en el peor de los casos, que las cifras sigan cayendo de forma exponencial.