Científicos aseguran que WhatsApp puede influir en la salud mental (y además expresarlo con notas de voz)

WhatsApp, la aplicación de mensajería de Meta, es empleada cada día por miles de millones de personas en todo el mundo, ¿cómo puede realmente afectar el cerebro de muchas de ellas?
Aunque en ocasiones se olvide, WhatsApp también es una red social. Muchas veces se habla de cómo TikTok o Instagram pueden afectar de distintas formas a los jóvenes (o no tan jóvenes). Sin embargo, la aplicación de mensajería instantánea de Meta también puede llegar a tener sus efectos en la salud mental, tal y como han determinado algunos científicos.
Sobre todo por una cuestión fundamental: WhatsApp es una de las aplicaciones más utilizadas del planeta. Esto, como es natural, se traduce en miles de millones de usuarios diarios. En muchos casos, es una de las razones más corrientes de que la gente se pase el día con el teléfono en la mano. ¿Pero qué es lo que señalan los profesionales? ¿Hay que tener realmente cuidado?
WhatsApp y salud mental: ¿qué dice la ciencia?
A decir verdad, no es algo nuevo. Los científicos llevan ya bastantes años investigando WhatsApp, igual que investigan otras redes sociales. Solo que en este caso existen algunas particularidades. En WhatsApp, muchos usuarios sienten una necesidad de estar siempre conectados que casi nunca es tan pronunciada en otras plataformas (que también tienen sus cosas, claro).
Tanto es así, que algunos expertos incluso ya lo han bautizado como "ansiedad por el cierre de conversación". Lo que básicamente consistiría en una creciente ansiedad por responder rápidamente. ¿A quién? Pues a quien sea. No hablamos de una conversación importante por un motivo en particular, sino a atender también a chats que no tienen la más mínima relevancia o urgencia.
Uno de los aspectos más a tener en cuenta de WhatsApp, explican también los especialistas, no es otro que sus estados. Es la parte más de red social de WhatsApp, que no deja de ser una red social (hay que insistir en ello, porque mucha gente lo olvida). Aunque no al mismo nivel que Instagram, Facebook y demás, estos estados también pueden afectar a la salud mental de la gente.
Primero, por el conocido efecto FOMO de estar perdiéndose algo (no vaya a ser que alguien comparta algo interesante y yo no lo veo por no encontrarme conectado). Pero también por el hecho de que los demás usuarios muestren vidas tan aparentemente perfectas, que la comparación se vuelva inevitable. No hace falta que sean perfectas de verdad, solo que den esa imagen.
Cuidado con los niveles de estrés

Todo lo comentado anteriormente tiene una conclusión fácil, como señalan algunos estudios: WhatsApp puede afectar a la salud mental de una manera muy básica: generando estrés. La sensación de que nunca se desconecta realmente puede terminar por ser agotadora para cualquiera y convertir el teléfono en una prolongación del cuerpo.
Como dato curioso, además, suele dejarse claro que esta ansiedad no se da únicamente en adolescentes y jóvenes, sino en personas de cualquier edad. Probablemente porque WhatsApp es una de las redes sociales que más utilizan personas de cualquier edad. Hay que tener en cuenta que WhatsApp no es solo chat; son grupos, audios, enlaces, videos… Es decir, multitud de estímulos continuos.
Las notas de voz: un medidor del estado de ánimo
Como añadido, una investigación aparecida en PLOS Mental Health en enero de 2026, examinó si era posible detectar señales de depresión a partir de notas de voz de WhatsApp. Para ello, se entrenaron modelos de inteligencia artificial con grabaciones cotidianas -por ejemplo, personas describiendo cómo fue su semana- y la IA identificó patrones relacionados con el estado emocional.
¿El resultado? En mujeres, el modelo fue 91,9% preciso para distinguir estados depresivos. En hombres, la precisión era menor, aunque mejoró con tareas vocales estructuradas como contar del 1 al 10. Tan sorprendente, que hasta los propios responsables del estudio se quedaron impactados con sus conclusiones.
