Confirmado: Bill Gates tenía razón... cuidado con el móvil, hay que poner límites

El millonario, que durante años estuvo al frente de una de las empresas tecnológicas más importantes del mundo, recela del uso de según qué dispositivos.
En casa de herrero, cuchillo de palo. Si alguien imaginaba que la existencia de Bill Gates, fundador de Microsoft y uno de los mayores gurús tecnológicos, estaba rodeada de pantallas y tecnología, se confunde. De hecho, el empresario ha reconocido en multitud de ocasiones la importancia que tiene poner límites, por ejemplo, al uso de los teléfonos móviles en casa.
Es también público, por ejemplo, que sus hijas no tuvieron acceso a estos dispositivos hasta los catorce años. Es decir, bastante después de lo que suele ser habitual a día de hoy. Pero Gates siempre ha asegurado ser inflexible en ese sentido. ¿Lo más llamativo del asunto? Que ahora un reciente estudio le ha dado por completo la razón. Todas sus inquietudes al respecto se antojan ciertas.
Bill Gates, poco amigo de los smartphones
Bill Gates siempre ha pensado que, en efecto, la tecnología puede ser útil para tareas educativas y para cosas como mantenerse en contacto con amigos. Pero también que su uso excesivo puede tener efectos perjudiciales. Sí, incluso habiendo hecho su ingente fortuna gracias a ella. Por ello, ha considerado esencial establecer límites y promover un uso equilibrado de los dispositivos electrónicos.
Sin ir más lejos, en repetidas ocasiones ha reiterado que nadie en su casa ha empleado el teléfono móvil durante las comidas, ni tampoco antes de irse a la cama. Ahora, un estudio publicado en JMIR Mental Health en 2025, parece ratificar que el multimillonario actúa de forma adecuada. La investigación se centra en los efectos que los móviles tienen en los adultos.
Sus conclusiones son contundentes. Estas revelan que el 66.7% de los participantes mostró signos de uso compulsivo, y el 36.7% alcanzó puntuaciones indicativas de adicción. Porcentajes muy altos. Además, el estudio también asocia el uso compulsivo con otros problemas, como la falta de sueño o comportamientos de riesgo. Conducir mientras se usa el teléfono y cosas de ese tipo.
Por supuesto, este estudio no es el primero -ni probablemente sea el último- en apuntar en la misma dirección. De hecho, hace poco otro trabajo similar señalaba que los principales problemas de la generación Z a nivel de salud mental eran también culpa de la tecnología: los móviles y las redes sociales. Por su parte, ahora la IA no parece que vaya a ayudar mucho tampoco.
Un rechazo a los teléfonos móviles generalizado entre los ricos
El caso de Bill Gates no es ni mucho menos único. Otros líderes tecnológicos han opinado lo mismo. O algo muy parecido. Steve Jobs, cofundador de Apple, también limitó el acceso de sus hijos a dispositivos electrónicos. En una entrevista de 2011, Jobs reveló que prohibió el uso del iPad en su hogar, citando preocupaciones sobre los efectos de la tecnología en el desarrollo infantil.
Puede parecer algo un tanto cínico, siendo él mismo quien los fabricaba y vendía, pero tampoco se trata de posturas excepcionales. Ni la de Gates ni la de Jobs. Al fin y al cabo, ¿quién no ha decidido en alguna ocasión que lo que quiere para los demás no lo quiere para los suyos? Sobre todo cuando, como ha sucedido en este caso, se trata de un asunto que toca el bolsillo. Y mucho.
