"Más caro que todos los electrodomésticos de tu cocina" El primer teléfono plegable de Apple, el iPhone Fold, asusta por su alto precio

El iPhone plegable de Apple llegaría en formato tipo libro, con una pantalla principal de 7,74 pulgadas, Touch ID integrado y costaría 500 euros más que el Galaxy Z Fold 7.
Durante años se ha hablado de él, con patentes, prototipos, rumores y todo como si fuese un proyecto que nunca sería realidad, pero hoy el escenario es distinto. Por primera vez hay una ventana creíble de lanzamiento para el primer iPhone plegable.
Un terminal que Apple habría estado afinando durante más de media década y que, según previsiones de mercado, así como fuentes cercanas al fabricante, el dispositivo incluso ya tiene cifras de venta estimadas antes de existir físicamente.
Hay especificaciones circulando por decenas de páginas web, donde se dice que la empresa de Cupertino se prepara para entrar en un terreno que siempre negó necesitar. Y lo hará tarde, pero con una propuesta ambiciosa y cara. Muy cara.
El analista Arthur Liao, desde Fubon Research, proyecta 5,4 millones de unidades vendidas en 2026 y un total de 15,4 millones a lo largo de la vida comercial del iPhone Fold. Cifras optimistas para un producto de nicho, pero suficientes para que Apple valide la entrada al mercado plegable.
Sin embargo, su precio estimado de 2.499 dólares, alrededor de 2.350 euros, según conversión media y sin impuestos aplicados, sería impagable para muchos. Sería unos 500 dólares por encima del Galaxy Z Fold 7, su competidor directo.
El mercado ha empezado a reaccionar ante este precio, donde incluso los usuarios han comenzado a comparar el coste, donde afirman que con ese dinero pueden comprar tres electrodomésticos a la vez y algo más.
Todo lo que se sabe del iPhone Fold
Es importante mencionar que el iPhone Fold tendría un formato tipo libro, con apertura vertical interna, donde la compañía apuntaría a la productividad, al estilo de los dispositivos Fold 7 de Samsung.
La pantalla principal alcanzaría 7,74 pulgadas, con panel flexible capaz de reducir arrugas visuales mediante un sistema de capa inferior tensada, es decir, no se vería el pliegue. Sería el primer iPhone con panel plegable real, no híbrido. En el exterior integraría una segunda pantalla de 5,49 pulgadas en formato 4:3.
El procesador previsto sería el A20 Pro, fabricado en proceso avanzado para mantener eficiencia energética en un formato donde la batería sufre más. Incorporaría 12 GB de RAM, por lo que sugiere ambición en multitarea.
Otro cambio importante sería el módem C2 propio, rompiendo dependencia total de Qualcomm. La batería rondaría entre 5.400 y 5.800 mAh, capacidad necesaria para sostener doble pantalla y tasa alta de refresco.
Cabe destacar que lo más disruptivo no es la pantalla. Y es que, según filtraciones, el iPhone Fold podría volver a Touch ID y prescindir de Face ID para evitar debilidades en zonas flexibles. Sería un giro inesperado después de años impulsando biometría facial como estándar de la marca.
Las estimaciones de su lanzamiento se prevé para la segunda mitad de 2026. Una distancia prudente para mejorar la tecnología, pero también lo suficiente como para que Honor, Samsung o Google sigan ampliando ventaja
Un teléfono aspiracional que muchos ven prohibitivo
El debate no gira en torno a su potencia, sino en torno a si su precio justifica dar el salto. Muchos usuarios no cuestionan que el iPhone Fold será un producto avanzado; lo que dudan es si merece desembolsar una cifra tan elevada para una primera generación.
La cifra roza la gama ultra premium, donde el comprador compara con portátiles gaming, televisores OLED o estaciones de trabajo. Un móvil que cuesta más que un PC completo genera muchas dudas, incluso entre seguidores fieles.
Por otro lado, hay preocupación que gira en torno a la durabilidad del panel plegable. Ningún fabricante ha resuelto al 100% la fragilidad del cristal flexible, incluso Samsung tardó tres generaciones en estabilizarlo.
Honor y Oppo redujeron el pliegue, pero no eliminaron riesgo térmico ni deformación por fatiga. Apple llega tarde, con expectativas altísimas y un público menos paciente que hace diez años.
Otro punto sensible son las reparaciones. Y es que no es ninguna sorpresa que el servicio AppleCare+ siempre ha sido caro, incluso en dispositivos tradicionales. Por ello, en un plegable el coste puede dispararse a precios altísimos.
Es por esta razón que muchos usuarios plantean un enfoque más conservador, que es esperar al lanzamiento de una segunda o tercera generación, cuando el precio baje y la fiabilidad crezca, puesto que Apple necesita convencer, no solo asombrar.

