La OMS confirma que los móviles no están relacionados con el cáncer cerebral

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha analizado 5.000 estudios realizados durante casi tres décadas y ha llegado a la conclusión de que los móviles no están relacionados con el cáncer cerebral.
La exposición continuada a las ondas de radio ha sido una de las principales preocupaciones de los científicos que estudian la supuesta relación con el cáncer cerebral. El uso de los móviles podía ser un factor de riesgo, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado que no tiene relación.
El estudio publicado el pasado mes de septiembre en la revista Environment International demuestra que los móviles, y la tecnología inalámbrica en general, tienen un tipo de radiación no ionizante que no es nociva para la salud.
Otros aparatos como los microondas utilizan rayos X que pueden provocar calentamiento en los tejidos cutáneos con un uso elevado, aunque los niveles de ondas electromagnéticas están dentro de los límites permitidos por la OMS.
La radiación es un posible carcinógeno para los humanos, pero los resultados a menudo pueden estar sesgados. Los estudios epidemiológicos tienen en cuenta una exposición muy elevada a ondas de radio que no son capaces de generar los móviles u otros aparatos.
"El miedo suele provenir del desconocimiento, basado esencialmente en la incultura científica de una parte importante de nuestra sociedad y en intereses de sectores que se aprovechan de ello", ha confirmado Alfredo García, supervisor y divulgador nuclear, en una entrevista a Computer Hoy.
La OMS ha seguido este tema de cerca desde que se publicaron las primeras alertas de niveles de radiación potencialmente dañinos para la salud en 2011. El organismo ha analizado más de 5.000 estudios de las últimas tres décadas antes de desmentir el peligro de los móviles.
No hay mayor riesgo cuando aumenta el uso de los móviles
La Organización Mundial de la Salud no ha encontrado datos concluyentes para afirmar que el uso del móvil y el cáncer cerebral estén relacionados. La frecuencia de uso de los dispositivos tampoco es un factor desencadenante en los humanos.
El organismo ha analizado datos de personas que han hecho un elevado uso del móvil durante diez o más años y tampoco hay un patrón claro. El uso de tecnologías inalámbricas se ha multiplicado en las últimas décadas, pero el número de personas con cáncer cerebral se ha mantenido.
