Perico Durán, piloto en activo, alerta del uso del modo avión del móvil: "Puede tener consecuencias sensibles"

Modo avión en pleno vuelo
Modo avión en pleno vueloPerico Durán - TikTok

El riesgo es mayor en las aproximaciones sin visibilidad, cuando los pilotos dependen de los instrumentos del avión. Una interferencia podría comprometer la seguridad del vuelo.

Cada vez que un avión despega, decenas de pasajeros activan el modo avión casi sin pensar o, directamente, lo ignoran. Muchos creen que este hábito forma parte de un protocolo que ya no tiene sentido en una era de tecnología avanzada, pero no es así. 

El piloto Perico Durán, con miles de horas de vuelo a sus espaldas, lo ha explicado en un vídeo que se ha vuelto viral en TikTok, que mantener el móvil encendido durante ciertas fases del vuelo puede tener consecuencias reales sobre la seguridad

Insiste en que no se trata de una medida simbólica ni de una incomodidad para el pasajero, sino de una cuestión de seguridad operacional. 

Y es que las interferencias producidas por dispositivos electrónicos pueden parecer insignificantes, pero en determinadas condiciones, afectan a la lectura de los sistemas que mantienen el control y la estabilidad de la aeronave.

Las interferencias complican el trabajo de los pilotos

Cabe señalar que los móviles, así como otros dispositivos electrónicos emiten señales que, aunque débiles, pueden interferir con los equipos de comunicación o navegación.

Estas interferencias pueden provocar alertas falsas o fluctuaciones en los indicadores de vuelo, lo que obliga a los pilotos a comprobar sistemas que en realidad funcionan correctamente.

Según Durán, un teléfono en modo activo puede generar lecturas erróneas, como avisos de puertas mal cerradas, fallos de presión o alertas en los sensores de energía. En un entorno tan controlado como la cabina de vuelo, ese tipo de distracciones son críticas, especialmente durante las fases más delicadas.

Los aviones cuentan con sistemas de protección contra interferencias, pero el riesgo no desaparece del todo. Si varios móviles coinciden emitiendo en una frecuencia similar, el ruido electromagnético puede llegar a los receptores de los equipos de a bordo y alterar momentáneamente sus señales.

Es importante destacar que no es un peligro constante, pero sí lo bastante significativo como para que las aerolíneas y las autoridades mantengan la norma del modo avión activa.

Por debajo de los 3.000 metros de altitud, los pilotos activan un protocolo conocido como "cabina estéril", en el que toda distracción no esencial queda prohibida. Durante ese tiempo, la atención debe centrarse exclusivamente en las maniobras del vuelo, como despegue, ascenso inicial, aproximación y aterrizaje.

Estas fases son las más sensibles porque la carga de trabajo es máxima y los márgenes de error, mínimos. Cualquier alerta inesperada puede romper la secuencia de procedimientos, generar confusión o retrasar decisiones críticas.

Perico Durán subraya que el riesgo se multiplica en condiciones de baja visibilidad. En ese contexto, los pilotos dependen por completo de los instrumentos del avión y de los sistemas de ayuda en tierra, como el ILS (Instrument Landing System).

Si una interferencia externa altera las señales o provoca un aviso erróneo, el margen de reacción se reduce a segundos. Por eso, explica el piloto, desconectar los dispositivos no es una opción, es obligatorio para una capa de seguridad operacional.

Qué es realmente el modo avión y por qué sigue siendo necesario

El modo avión es una función que desactiva las conexiones inalámbricas del dispositivo: la red móvil, el WiFi, el Bluetooth y el GPS activo. Recibe su nombre porque fue creada para cumplir las regulaciones de seguridad en vuelo, que prohíben la emisión de señales que puedan interferir con los sistemas de navegación aérea.

Cuando activas esta opción, el teléfono deja de comunicarse con las antenas terrestres y no intenta buscar cobertura, lo que reduce su emisión electromagnética. En muchos vuelos, una vez superadas las fases críticas, se permite volver a conectar el WiFi o el Bluetooth, ya que esas frecuencias no afectan a los sistemas principales del avión.

El motivo de que siga siendo obligatorio no está en la tecnología de los móviles, sino en la acumulación de señales dentro de un entorno metálico cerrado. En la cabina de pasajeros pueden coincidir cientos de dispositivos emitiendo al mismo tiempo, amplificando el ruido electromagnético.

Además, el modo avión ayuda a mantener la red de comunicaciones estable entre el avión y las torres de control, evitando que se superpongan señales indeseadas o falsos avisos en los instrumentos.

Esta función es una forma simple, eficaz, pero sobre todo estandarizada de garantizar que los sistemas de vuelo trabajen sin interferencias. Mientras las aeronaves sigan dependiendo de radiofrecuencias para comunicarse y navegar, el modo avión seguirá siendo necesario.

Cumplir las indicaciones a bordo no es una cuestión de seguridad colectiva. Activar el modo avión no afecta al confort del pasajero, pero sí protege la precisión de los sistemas que mantienen el avión en ruta.

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