Vecinos se rebelan contra Google Maps y marcan sus calles como cerradas

Vecinos de un pueblo residencial de los Países Bajos están cansados del tráfico generado por Google Maps y han empezado a marcar sus calles como cerradas en la aplicación para disminuir el tránsito.
En la ciudad de Zandvoort, situada en los Países Bajos, los vecinos han decidido tomar el control del tráfico, rebelándose contra Google Maps.
Y es que Google Maps ha estado enviando coches por sus calles residenciales, lo que ha afectado sobre todo a la tranquilidad del vecindario, y no lo quieren consentir.
Todo esto comenzó cuando las quejas por ruido, contaminación y falta de aparcamiento fueron ignoradas por las autoridades locales, dado que Google Maps sigue recomendando estas calles como atajo, llenando de coches zonas pensadas para ser tranquilas.
Así que los vecinos se organizaron y empezaron a enviar reportes falsos a Google Maps, marcando sus calles como temporalmente cerradas, sobre todo los fines de semana.
Al estar marcadas como cerradas, la aplicación ya no recomienda estas calles como atajos, por lo que ya no aparecen tantos coches.
Cabe aclarar que otros servicios de navegación como Waze o Apple Maps siguen mostrando las rutas, pero al ser Google Maps el más utilizado, dicen que se nota la menor cantidad de coches, sobre todo los fines de semana.
En todo caso, las autoridades están preocupadas por estos reportes falsos, dado que, si se bloquean estas calles, el tráfico al final se traslada a otras zonas residenciales que podrían acabar haciendo lo mismo, causando un peligroso efecto dominó.
De momento, no han tomado medidas concretas para impedirlo, más allá de poner señales pidiendo a los conductores que ignoren lo que diga su GPS y sigan únicamente la señalización real.
Google no ha emitido ninguna respuesta oficial, y es que la empresa, según sus políticas de uso, confía en los datos reportados por los usuarios. Sin embargo, los vecinos aseguran que seguirán utilizando este método mientras funcione.