Vincenzo Schettini, profesor de física: "Es normal que el cargador del móvil se caliente, pero solo si usas de este tipo"

Vincenzo Schettini junto a un cargador de móvil
Vincenzo Schettini junto a un cargador de móvilMontaje

Los de carga rápida y alta potencia siempre elevan la temperatura por la conversión de energía, pero los modelos baratos o no certificados ocultan riesgos si superan los 40 grados.

Tocar el cargador del móvil mientras está conectado y notar que está caliente es una situación muy habitual en el día a día. Para muchos usuarios, el aumento de temperatura genera preocupación porque se asocia automáticamente a una avería o un posible riesgo eléctrico.

Sin embargo, el profesor de física italiano Vincenzo Schettini explica que cierto calor forma parte del funcionamiento normal de muchos cargadores modernos, especialmente los de carga rápida. La clave está en distinguir entre una temperatura habitual y un sobrecalentamiento real.

Por qué los cargadores modernos generan más calor

Según explica Schettini, el calentamiento aparece durante el proceso de conversión de energía. El cargador transforma la corriente eléctrica del enchufe en la energía que necesita la batería del teléfono, y parte de esa energía se pierde inevitablemente en forma de calor.

El fenómeno se nota más en los cargadores rápidos actuales porque trabajan con mayor potencia y transfieren energía mucho más deprisa que los modelos antiguos. Cuanto más rápido se carga el móvil, más esfuerzo energético realiza el adaptador y mayor temperatura puede alcanzar.

Por eso muchos cargadores USB-C modernos o compatibles con sistemas de carga rápida se calientan más que los adaptadores tradicionales de hace unos años, pero no significa necesariamente que funcionen mal. De hecho, un cargador ligeramente caliente durante una sesión de carga rápida entra dentro de lo normal.

Pero, ¿cuándo el calor deja de ser normal? Cabe señalar que el problema aparece cuando la temperatura se vuelve excesiva, donde un cargador no debería quemar al tacto ni alcanzar niveles que impidan sostenerlo con normalidad.

Tampoco es buena señal que desprenda olor extraño, produzca chispazos o continúe calentándose incluso cuando el teléfono ya no está cargando.

En esos casos sí puede existir un fallo interno o un problema relacionado con la calidad del accesorio utilizado.Y es que los cargadores baratos o sin certificaciones adecuadas suelen tener peores sistemas de protección térmica y menor eficiencia energética.

Eso hace que disipen peor el calor y aumenten el riesgo de daños tanto para el dispositivo como para la batería y también influye el entorno. Cargar el móvil sobre superficies que acumulan calor, cubrir el cargador o utilizar cables deteriorados puede empeorar la temperatura durante la carga.

No todo cargador caliente es peligroso

Hace años los móviles tardaban varias horas en completar una carga y utilizaban potencias mucho más bajas. Hoy muchos smartphones recuperan gran parte de la batería en menos de media hora gracias a sistemas que manejan mucha más energía en menos tiempo.

Ese avance ha cambiado también la temperatura habitual de los cargadores, donde el calor moderado ya forma parte del comportamiento normal de muchos dispositivos modernos, aunque sigue siendo importante reconocer cuándo esa temperatura deja de ser razonable.

Vincenzo Schettini ayuda a desmontar una idea muy extendida: que cualquier aumento de temperatura significa automáticamente una avería. En realidad, el calor es una consecuencia natural del funcionamiento eléctrico, especialmente en sistemas de carga rápida.

Aun así, la diferencia entre un cargador templado y uno que se sobrecalienta sigue siendo importante. Por ello, entender esa diferencia no solo ayuda a evitar alarmas innecesarias, también permite detectar a tiempo problemas relacionados con accesorios defectuosos.

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