El Vivo X500 Pro Max presume de la fotografía que a mí me gusta, aunque entiendo que los más puristas podrían sacarle algún pero

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
El Vivo X500 Pro Max, el flagship de la compañía, reparte lecciones de maestría. Sobre todo en el apartado de imagen, donde es irreprochable, siempre que te guste la parte artística más que la verídica.
He probado el Vivo X500 Pro Max, un smartphone que, aunque es un 10/10 (o, incluso, por encima de eso), no es perfecto para todos los públicos por su imagen, que es tan perfecta que a veces cuesta creer que lo que tienes delante tiene una calidad como la que ofrece. Es muy fiel con los colores, aunque a veces los sobreexpone, y algunas fotografías son auténticas obras de arte, de manera que puedes echar en falta un poco de realismo en según qué situaciones. No obstante, si te gusta trastear con infinidad de opciones a la hora de realizar esas capturas, la interfaz de su cámara se va a convertir en un must para tu día a día.
Vivo presentó la serie Vivo X500 hace unas semanas en China y ha sido ahora cuando han llegado a Europa. Esto significa que, a partir de este mismo martes se pueden comprar en España tanto el modelo X500 Pro como el X500 Pro Max, desde 1.399 euros y 1.599 euros, respectivamente, con una oferta especial de lanzamiento.
He podido probar ambos, que comparten muchas especificaciones y capacidades, como la de vincularlo a un teleobjetivo, ya sea de 200 o de 400 milímetros. No obstante, he centrado el foco en el modelo más avanzado y esto es lo que me ha parecido tras unos días conociéndolo a fondo.
Vivo X500 Pro Max
Nota93

El nuevo buque insignia de Vivo vuelve a brillar en el apartado de fotografía, con cámara desarrollada en colaboración con ZEISS y lente periscópica de 200 MP.
Características del Vivo X500 Pro Max
| Vivo X500 Pro Max | |
|---|---|
| Pantalla | AMOLED de 6,85 pulgadas 3168 x 1440 507 ppp 1-144 Hz Brillo máximo de 5000 nits 2160 Hz PWM |
| Procesador | Dimensity 9600 Pro | 8 núcleos | 2 nm |
| Memoria RAM | 12 GB LPDDR5X Ultra / UFS 4.1 |
| Almacenamiento | 512 GB, 256 GB y 1 TB |
| Cámaras principales | Principal de 50 MP | IMX09C-AJH5-C / LYTIA L910 Sensor: 1.24 cm (1/1.28″) | f/1.57 Focal equivalente: 24 mm | Estabilización: OIS Gran angular de 50 MP | S5KJN5SP04 Sensor: 0,65 cm (1/2.75″) | f/2.0 Focal equivalente: 15 mm Periscópica de 200 MP | S5KHP0SP04 Sensor: 1,14 cm (1/1.4″) | f/2.67 |
| Cámara Frontal | Cámara de 50 MP | S5KJN1SQ03 Sensor: 0,65 cm (1/2.76″) | f/2.0 Focal equivalente: 20 mm |
| Batería | 6750 mAh |
| Sistema operativo | OriginOS 7 Android 17 |
| Conectividad | Wi-Fi 7 | 2.4G; 5G; 6G Bluetooth 6.0 DisplayPort |
| Dimensiones y peso | 163,32 × 76,82 × 7,95 mm (negro); 225 g |
| Extras | 2 nano SIM IP68, IP69 Sensor ultrasónico 3D de huellas de un solo punto |
| Precio | 256 GB: 1.599 euros 512 GB: 1.799 euros 1 TB: 2.199 euros 256 GB y Kit 200mm: 1.599 euros 512 GB y Kit 200mm: 1.999 euros 512 GB y Kit 400mm: 2.499 euros |
Cámaras: muchas opciones que manejar y resultados sin peros

Este no es el primer smartphone de Vivo que pruebo y, aunque reconozco que es mi marca favorita en el apartado de fotografía, soy consciente de que sus resultados pueden no encantar a todo el mundo. Sobre todo, a quienes buscan un punto más de realismo en ciertos escenarios.
Esto no significa que el Vivo X500 Pro Max se invente los colores o las luces, pero sí que puede parecer que lleva al nivel más artístico la fotografía más humilde. Eso es muy bueno para instagramear, pero ojo si buscas un resultado más crudo.
Antes de nada, aprovecho para recordar la configuración de cámaras de este dispositivo:
- Principal de 50 MP | IMX09C-AJH5-C / LYTIA L910 Sensor: 1.24 cm (1/1.28″), f/1.57, OIS
- Gran angular de 50 MP | S5KJN5SP04 Sensor: 0,65 cm (1/2.75″), f/2.0
- Periscópica de 200 MP | S5KHP0SP04 Sensor: 1,14 cm (1/1.4″), f/2.67
- Cámara selfie de 50 MP | S5KJN1SQ03 Sensor: 0,65 cm (1/2.76″), f/2.0

La fotografía de este Vivo, como ya vienen haciendo generaciones anteriores, es excepcional y creo que se desenvuelve mejor en planos más cortos que cuando se le mete zoom, donde parece difuminar las líneas y darle una estética más pintoresca a cada captura.
De este modo, capta con detalle cada uno de los elementos y los colores de la imagen, que a veces procesa de más y parecen verdaderas pinturas. Esto es algo muy personal y, bajo mi punto de vista, le da mucha potencia a la imagen, pero también creo que puede resultar un poco artificial para los que quieren algo más realista.
Otro detalle a valorar de esta cámara, que físicamente es menos sobresaliente que la del Vivo X300 Ultra, es su gran angular. Frente a la misma lente de este otro smartphone, que redondea más las esquinas, el Vivo X500 Pro Max suaviza más estas curvas y, en ocasiones, las fotografías ni siquiera parecen hechas con esta lente.
La interfaz del modo retrato me parece muy acertada, porque a los dos modos de belleza que incluye (realista y radiante, aunque también puedes desactivar directamente este filtro), se añade una opción de maquillaje, con alternativas como texturizado, naranja y occidental.
Aunque no soy muy dada a modificar estos valores cuando me hago una foto de estas características, reconozco que la variedad de funciones hace aún más accesible este smartphone y los resultados son muy interesantes.
Las texturas de la piel se mantienen, así como el contraste del sujeto que está retratándose frente al fondo, que no lo confunde con el fondo y absorbe parte del pelo o del cuerpo. Esto sucede tanto con la cámara selfie como con la principal, que le da un aspecto muy natural al escenario cuando se activa el modo retrato.
Otras de las opciones destacadas de la cámara de este flagship de vivo son las de Escenario, que puede salvarte la vida cuando quieras hacer una foto en un concierto donde la luz no acompaña, o la de Comida. Frente al modo de fotografía normal, éste le da un brillo especial a las comidas y, en la imagen, las vuelve mucho más apetitosas.
Además de sacarle partido a este Vivo X500 Pro Max con la cámara de serie, puedes hacerlo con alguno de sus kits de fotografía, que se venden junto al smartphone y que se presentan con dos formatos: uno viene con un teleconvertidor de 200 milímetros (una novedad frente a los anteriores X300 Pro y X300 Ultra) y otro, con el de 400 milímetros.
Para utilizarlos, tienes que colocarle la funda plateada y el adaptador para el teleobjetivo, que puedes combinar con el grip para obtener una experiencia fotográfica completa, así como con una correa, que viene incluida en el cofre del producto.
Un aspecto de la interfaz de la cámara que creo que ha mejorado bastante con respecto a las otras series es que ahora tienes el acceso al teleconvertidor más a mano, en la parte superior de la pantalla, y, una vez lo pulsas, puedes escoger cuál telefoto vas a utilizar (2,5x, 2,35x Gen2 y 4,7 Gen2 Ultra).
Una vez hayas elegido el que estás utilizando, solo tienes que tener buen pulso y apuntar lejos, obteniendo a cambio lo que creías que no ibas a ser capaz de fotografiar. Por ejemplo, las plumas de las aves, que he podido ver a la perfección con el tele de 400 mm. También, flores en lo alto de un árbol y vegetación escondida del Jardín Botánico de Tenerife, donde he puesto a prueba este kit.
Sobre el vídeo, señalar que hay varias opciones para realizarlo, esto es, el formato estándar, el vídeo retrato y el vídeo pro. Incluso, el de vista dual, con el que puedes grabar con ambas cámaras y que es idóneo para conciertos, por poner algún ejemplo de uso: por un lado, aparecería tu grupo favorito, en un tamaño mayor, y por otro, tú y tus amigos disfrutando del momento.
En mi caso, el que más he utilizado ha sido el vídeo estándar, al que puedes añadir un estilo de color para más detalles, luces, sombras o darle un formato viñeteado. No obstante, creo que funciona mucho mejor si lo dejas desnudo, sin añadidos, sin llegar al 10x, que siempre tiende a irritar el resultado.
Diseño inmutable, con brillos cósmicos y un sonido estelar

Los móviles de esta marca son fácilmente reconocibles y eso es algo bueno a la larga, porque es precisamente lo que les caracteriza, aunque a algunos se les puede quedar un poco corto a nivel de innovación en diseño.
No obstante, Vivo sabe introducir ligeros cambios en sus materiales o en sus carcasas para que cada nueva edición sobresalga por un detalle concreto. En este caso, el Vivo X500 Pro Max tiene una cubierta trasera de fibra de vidrio que se divide en dos partes.
Así, la superior tiene un efecto de rejilla, mientras que la inferior parece mate pero, al mover el móvil, se genera un efecto brilli brilli muy coqueto. Esto, por ejemplo, no pasa con su hermano pequeño, el Vivo X500 Pro, del que hablaremos en última instancia y con el que duplica varias de sus características.

Los marcos están fabricados con una aleación de aluminio y los bordes tienen un efecto mate que evita cualquier tipo de huella. Asimismo, sobre los botones, apuntar que el que se coloca a la izquierda es un botón de acceso directo personalizable, mientras que los del extremo derecho son los habituales de control del volumen y el de encendido y apagado.
En este caso, no hay un botón para el zoom ni similar, aunque es algo que particularmente agradezco, porque siempre lo toco por inercia cuando abro la cámara, aunque no lo necesite. Lo que sí suelo utilizar es el sensor de huella dactilar, integrado en la pantalla, con un reconocimiento muy rápido en el uso diario, aunque un poco incómodo, debido a que se sitúa muy abajo del panel.

Sobre éste, indicar que es un poco más grande y también algo más brillante que el del Vivo X300 Ultra, debido a que, aunque mantiene su tasa de refresco de 144 Hz, esta pantalla AMOLED alcanza las 6,85 pulgadas y tiene un brillo pico de 5.000 nits.
Aprovecho para señalar antes de terminar este apartado que el sonido es uno de los aspectos que más me han gustado de este dispositivo, que rara vez distorsiona lo que estés escuchando, aunque tenga un timbre estridente o lo pongas a un volumen muy alto.
Lo que sí me ha sorprendido es que a veces tengas que sobrepasar la mitad de la barra de volumen para apreciar bien lo que estás escuchando a través de los dos altavoces que integra, pero, en cualquier caso, no vas a echar en falta valores superiores.
Rendimiento de altos vuelos y una batería correcta a la que le pediría un poco más

El Vivo X500 Pro Max funciona con el sistema operativo OriginOS 7, basado en Android 17, que puede suponer una fácil transición para los que vienen de terminales con el SO de Apple, porque se da un aire muy claro al software de la empresa de la manzana mordida.
Esto significa que se multiplican las transparencias, aunque el propio sistema tiene opciones de personalización que te permiten borrar parte de esa identidad de corte iPhone, aunque también creo que, con el tiempo, OriginOS 7 ha madurado. Le sientan bien las actualizaciones y los años.
Lo que sí que convendría que Vivo le echara un ojo es su bloatware. No es mucho ni muy molesto, pero a nada que venga preinstalado ya puede hacernos levantar la oreja si no nos interesa demasiado. Por ejemplo, la siempre presente Temu, la app de recambios Autodoc, TikTok o Booking.com.
Estoy convencida de que todas ellas funcionan perfectamente con el chip que trae el dispositivo, el MediaTek Dimensity 9600 Pro, uno de los más avanzados y que siento que Vivo ha optimizado muy bien en este terminal. Garantiza la potencia que necesita, sin calentarse a un nivel excesivo cuando se le exige de más, y se porta correctamente durante la multitarea.
Para comprobar su rendimiento, he pasado sus benchmarks, junto con los del Vivo X500 Pro, para comprobar cuáles son las diferencias entre ambos terminales de una misma generación:

Sobre la batería, es importante señalar que aunque la autonomía no sea su rasgo más identificativo, porque la fotografía se lleva prácticamente todos los halagos, este smartphone también puede presumir de durar más de día y medio sin tener que enchufarlo.
De hecho, ha llegado a casi dos jornadas en ocasiones, lo que viene a demostrar que un móvil que tiene un procesador potente no siempre tiene que escatimar en autonomía y creo que da un pequeño salto con respecto a la anterior generación.
Asimismo, para poner a prueba cómo se comporta con cada cargador, he utilizado tres diferentes: uno de 67W, otro de 100W y otro de 30W. En realidad, los tres han arrojado valores muy parecidos, debido a que el primero ha cargado un 17% en media hora, un 20% el segundo en ese mismo período de tiempo y un 19% el tercero también en 30 minutos.
Vivo X500 Pro, la alternativa con la que me quedaría por tamaño, precio y rendimiento

Aún hay marcas que tienen la versión de su smartphone más potente en un tamaño menor y hay que celebrar que Vivo mantenga los móviles para las manos más pequeñas. En realidad, el Vivo X500 Pro es una versión menor que el Pro Max, pero lo es si nos referimos al tamaño y no tanto a sus capacidades, porque no son menores que las del modelo más grande.
Antes de nada, conviene recordar cuáles son las funcionalidades más destacadas de este terminal, que funciona con el mismo sistema operativo, viene con chip MediaTek Dimensity 9600 Pro de 8 núcleos y presenta dos configuraciones de almacenamiento interno (256 y 512 GB) con una única opción de RAM, de 12 GB.
La configuración de cámaras es similar, con una cámara principal ZEISS de 50 MP, un gran angular de 50 MP y una periscópica que baja a 64 MP, pero a la que no se la puede tachar en calidad. La cámara frontal también es de 50 MP.

Este móvil, además, es compatible con los dos teleobjetivos, aunque no con la empuñadura del Vivo X500 Pro mAX (en cambio, sí que admite carga inalámbrica) y, en líneas generales, me ha dado la impresión de que captura imágenes con un mayor contraste.
Sobre la batería, que tiene una capacidad de 6510 mAh, comentar que me ha dado la sensación de tomarse más tiempo en llegar a cero y que, a pesar de ello, ha pasado del día y medio encendido con un uso normal. Además, lo he enchufado con los mismos cargadores que he utilizado para el Pro y he obtenido resultados muy parecidos.
De este modo, el Vivo X500 Pro, que admite carga con FlashCharge de 90W con cable y 40W inalámbrica, se ha cargado un 14% en 30 minutos con el cargador de 67W y ha sumado un 21% de batería cuando lo he enchufado al de 100W.
¿Merece la pena comprar el Vivo X500 Pro Max?

Como todos los buques insignia de esta marca tecnológica, el Vivo X500 Pro Max está indicado para aquellos que quieran una experiencia fotográfica de alto nivel de la que no solo se obtengan buenos resultados, sino también diferentes herramientas de personalización.
La batería sigue siendo un apartado a mejorar (sobre todo, si su contrario en Oppo, el Find X10 Pro Max, sí que supera los 7.000 mAh, aunque su capacidad es superior a la del Vivo X300 Ultra), pero no es un detalle que se sufra ni moleste con un uso típico y, en genera, es un smartphone muy resultón en cualquier escenario.
Valoración
Nota 93
El Vivo X500 Pro Max es un móvil pensado para fotografía, siempre que te guste el lado artístico de este noble arte. Si buscas algo más de realismo, puede que no te convenza, pero tiene tantas opciones de personalización y especificaciones tan potentes que será difícil que no lo quieras en tu bolsillo.
Lo mejor
- Rendimiento top
- Cámaras con decenas de opciones
- Soporte teleobjetivo de 200 y 400 mm
Lo peor
- Precio alto
- Diseño continuista














