Cancelan el primer servicio de autobús sin conductor por culpa de lo que hacían los pasajeros

El primer servicio de autocar autónomo del mundo ha sido cancelado porque casi nadie lo usaba, debido al comportamiento de algunos pasajeros. Supone un duro golpe para la tecnología.
El primer autobús sin conductor que cubría una ruta comercial, ha sido cancelado porque el número de pasajeros "no ha cumplido con las expectativas". Un cúmulo de factores han jugado en su contra, aunque sus responsables aseguran que la información recogida en los meses que ha permanecido en funcionamiento, tiene un valor incalculable.
El pasado mes de mayo, cinco autobuses autónomos Stagecoarch comenzaron a circular en la ruta entre Fife y Edimburgo, en Escocia. Forman parte del proyecto CAVForth, puesto en marcha por Fusion Processing Limited, Alexander Dennis, la Universidad Napier de Edimburgo y la Universidad del Oeste de Inglaterra.
Apenas medio año después, CAVForth ha anunciado que el proyecto terminará en febrero, debido a la falta de pasajeros: "Aunque la adopción por parte de los pasajeros de la ruta AB1 no cumplió las expectativas, el ensayo ha hecho avanzar significativamente la comprensión de los servicios autónomos, cumpliendo lo que se esperaba de este proyecto piloto".
Los problemas del primer autocar autónomo
El programa piloto ha costado 7,4 millones de euros, financiados principalmente por el gobierno británico.
Estos autobuses sin conductor, en realidad, no son 100% autónomos. Requieren un conductor que debe ir con las manos cerca del volante, y solo funcionan por su cuenta en las zonas de la ruta en donde hay rectas o curvas sencillas. En los lugares más complicados, el conductor toma el mando. Además, por imposición normativa, solo pueden circular a un máximo de 80 Km/h.
CAVForth eligió la ruta mencionada para su autobús sin conductor, porque es uno de los trayectos de cercanías más transitados de Escocia, con unos 80.000 vehículos al día que utilizan el cruce de Queensferry, el puente de reciente construcción que se encuentra junto al puente de 60 años utilizado en el proyecto piloto.
Sin embargo, tras seis meses de cubrir la ruta de 22 Kilómetros con cinco autocares autónomos que ofrecían una frecuencia de media hora, el número de pasajeros ha sido menor de lo esperado.
Los medios locales citan varias razones. La primera es que estos autocares solo circulan a 80 Km/h y lo hacen por el puente viejo, así que se tarda más que con un coche por el puente nuevo, o un autocar convencional.
También hay gente a la que le da miedo viajar en un autocar que conduce solo. Aunque haya un conductor en el asiento con las manos a centímetros del volante.
Otra de las razones que cita The Guardian, es que el gobierno escocés quiere reducir el número de coches en carretera en un 20%, y para ello está fomentando el transporte público, regalando el billete a los menores de 22 años, y los mayores de 60.
Por desgracia, esto ha hecho que los autobuses se llenen de jóvenes, algunos de ellos con comportamientos antisociales, que han conseguido que el transporte público tenga mala fama, y mucha gente lo evita.
Sea cual sea la razón principal, la realidad es que el número de pasajeros del primer autobús sin conductor, ha sido muy bajo. Aunque es cierto que, como proyecto piloto, ha sido invaluable para recabar datos técnicos. A Elon Musk le convendría tomar buena nota con sus robotaxi...
