En China pueden enterrar a sus muertos con una ofrenda: un coleccionista de coches se lo tomó literalmente, la policía tuvo que intervenir

Hay gente que se llevaría su coche a la tumba. En China alguien lo ha hecho literalmente, y algunos familiares han acabado en comisaría.
El entierro de un adinerado coleccionista de coches chino, ha causado una gran polémica en el país. Este hombre ha sido enterrado con uno sus coches de lujo, valorado en más de 150.000 euros. Para algunos es una tradición válida, que se mantiene desde hace mil años. Pero la ley tiene otra cosa que decir.
El patriarca de la familia Jin, un rico coleccionista de coches deportivos, falleció a principios de abril en la localidad de Liaoyang, provincia de Liaoning. En China es tradición en algunos lugares, enterrar al fallecido con una pequeña ofrenda, para ayudarle en su camino al Más Allá. Esta familia debió pensar que nada hay más rápido para recorrer un camino, que un coche, así que lo enterraron junto a un Mercedes-Benz S450L valorado en 150.000 euros.
La excentricidad viola un buen puñado de leyes, y ahora sus familiares se enfrentan a multas, e incluso cargos penales.
¿Tradición o exhibición de riqueza?
En China, algunas culturas entierran a sus muertos con una pequeña ofrenda, para ayudarle a llegar a la otra vida. Normalmente se trata de una foto de la esposa o la familia, un amuleto, o un pequeño objeto. Según cuenta el medio local SCMP, con los más materialistas también es habitual un dibujo de la casa familiar o el coche, o una maqueta que lo representa.
La familia Jin, porque puede permitírselo, enterró al patriarca con un Mercedes-Benz de lujo. Hay que decir que no le enterraron con él dentro, a modo de ataúd. El coche sepultado estaba al lado de la tumba del fallecido.
Como se ve en la foto de apertura, la familia contrató a una excavadora para cavar el hoyo, y meter el vehículo en su interior. Después, algunos vecinos del pueblo ayudaron a enterrar el coche con palas y tierra. Un representante de la familia les entregó a cada uno un sobre con unos 60 euros.
Un detalle del coche es que llevaba la matrícula con el número 8888, que en China es sinónimo de riqueza. Si la matrícula es legal son difíciles de conseguir, porque la superstición dice que atrae la buena suerte, y hay gente que ha llegado a pagar 30.000 euros por una matrícula con el 8888.
El vídeo del “entierro” del coche se hizo viral en China, alcanzando los 30 millones de reproducciones. Enseguida varios abogados han citado la violación de numerosas leyes. Desde el exceso de suelo ocupado para un entierro, a la prohibición de enterrar coches, posible delito medioambiental porque contamina, e incluso multa adicional si la matrícula es falsa, o el vehículo no tiene todos los permisos en regla, algo posible al ser solo para coleccionismo.
A la mañana siguiente, se presentó la polícía. La familia Jin ha sido obligada a pagar todos los gastos para desenterrar el vehículo y dejar todo como estaba. Además un representante ha tenido que ofrecer una disculpa pública.
Da igual que sea por exhibición de riqueza o por devoción al patriarca. Existen unas leyes para enterrar coches y personas, y en ambos casos hay que cumplirlas.

