La curiosa historia de la mujer que inventó el limpiaparabrisas y no recibió un céntimo por ello: "Tu invento no sirve para nada"

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Mary Anderson inventó el primer limpiaparabrisas que se puede activar desde el interior del vehículo, aunque no recibió ningún beneficio. La oficina de patentes rechazó esta idea.

Mary Anderson, una mujer estadounidense, diseñó de manera casi casual uno de los inventos más útiles del siglo XXI. La inventora diseñó el primer limpiaparabrisas funcional que se podía controlar desde el interior del vehículo en el año 1903, poco después se perfeccionó este prototipo hasta los modelos actuales.

La mujer paseaba por las calles de Nueva York en un día de invierno con una fuerte tormenta cuando observó a un conductor de tranvía luchando por ver a través de la nieve. ¿La solución? Un sistema que retire la lluvia del cristal de los vehículos de manera automática.

Mary Anderson no ha obtenido ingresos de su invento

La historia está llena de una larga lista de mujeres que han realizado algunos de los inventos más importantes, pero nunca se han beneficiado de sus ingresos. Mary Anderson no ha sido un caso aislado con el limpiaparabrisas.

Unos usuarios han comentado esta situación en un foro de Reddit. Anderson acudió a una oficina de patentes para registrar los derechos del primer limpiaparabrisas del mundo, prometía ahorrar horas de trabajo a los conductores de tranvía de Nueva York.

El sistema previo a la invención del limpiaparabrisas no podía ser más rudimentario. Los conductores de tranvía de las ciudades más grandes del mundo tenían un problema común: la lluvia y la nieve no les permitía ver el recorrido.

Los operarios del tranvía tenían que salir del vehículo o contratar a alguien para limpiar los parabrisas manualmente en las paradas durante los días de tormentas, según comenta un usuario (@Zestyclose_Humor3362) en Reddit. A pesar de que Mary Anderson demostró que su invento podía acabar con el problema, la oficina de patentes aseguró que "no tenía valor comercial".

Cadillac compró el invento 10 años después

La creadora de uno de los inventos más ingeniosos intentó vender los derechos de su prototipo a una nueva oficina de patentes y una empresa canadiense. Mary Anderson obtuvo la misma respuesta: "El invento no sirve para nada".

Los propios conductores de tranvía aseguraban que esta idea era demasiado simple para ser útil, no estaban dispuestos a invertir en un limpiaparabrisas. Todo cambió 10 años después cuando Cadillac empezó a introducir un sistema muy similar en todos sus coches deportivos, poco después fue un estándar para todos los fabricantes.

"Le dijeron que su idea no valía nada, y luego las grandes empresas automotrices la adoptaron e hicieron millones. Un caso clásico de innovación ignorada hasta que le resultó rentable a alguien más", ha comentado otro usuario en la red social.

Otros usuarios han criticado una historia que se repite. "¿Dónde está la oficina de patentes para decirle que su invento no sería útil? Ese no es su trabajo. Su trabajo es registrar patentes únicas, no determinar si tienen valor o no. Estoy seguro de que la respuesta es simplemente misoginia de principios del siglo XX, es totalmente ridículo", añade otro redditor.

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