Elon Musk admite la derrota: "Ningún fabricante quiere licenciar nuestro sistema de conducción autónoma"

El CEO de Tesla asegura que la conducción autónoma es el futuro, pero la competencia no piensa igual. Y es que su tecnología está lejos de ser perfecta.
¿El coche autónomo es el futuro? ¿O solo lo es en la mente de Elon Musk? El CEO de Tesla ha vuelto a cargar contra sus rivales automovilísticos, a los que ha llamado “dinosaurios”, por no apostar por la conducción autónoma.
Elon Musk ha reconocido que ningún fabricante de la competencia quiere su Tecnología de Conducción Autónoma Completa o Full Self-Driving (FSD), la evolución del Autopilot. Incluso les ha ofrecido una licencia, sin éxito.
Esto es lo que ha dicho el dueño de X en un post: “Intenté advertirles e incluso les ofrecí licenciar el FSD de Tesla, ¡pero no quieren! ¡Qué locura!"
Y continúa: "Cuando las empresas automotrices tradicionales se acercan ocasionalmente, hablan tibiamente sobre la implementación de FSD para un programa pequeño en 5 años con requisitos impracticables para Tesla, lo cual es inútil”. Y termina el mensaje con dos emojis de dinosaurios.
Por qué la competencia no quiere la conducción autónoma de Tesla
Según revela Techspot, el único fabricante que se ha mostrado interesado es Ford. Su CEO Jim Farley confirmó las conversaciones, pero al parecer solo querían hacer pruebas con unos pocos vehículos. Y lo que Tesla quiere es licenciar la tecnología para que los conductores comiencen a usarla ya.
Jim Farley reconoció que habían probado los sistemas de conducción autónoma de Tesla y Waymo, y encontraron a este último mucho más avanzado y preciso, al usar LiDAR. El sistema de Tesla utiliza cámaras.
A nadie sorprende esta decisión, salvo a Elon Musk. Para empezar, como dice el CEO de Ford, el sistema de Waymo parece mucho más avanzado y seguro.
El FSD de Tesla, técnicamente, no es un sistema de conducción autónoma, es conducción asistida de Nivel 2, porque el conductor tiene que estar atento y llevar las manos junto al volante.
Por otro lado, la lista de accidentes e incidentes es larga, con vídeos que circulan por Internet en donde los Tesla con FSD se saltan semáforos, o la barrera del tren.
Hace unos meses, en un juicio por la muerte de una joven atropellada por un Tesla con FSD que, en lugar de frenar, aceleró, Tesla fue multada con 242 millones de dólares por daños y perjuicios. Y tiene varios juicios pendientes.
En estas condiciones, parece lógico que los fabricantes de coches no quieran licenciar la conducción autónoma de Tesla. O al menos, hacer pruebas antes. Para Elon Musk, son “dinosaurios”.
