Elon Musk pierde a su mano derecha y Tesla entra en caída libre: la marca se hunde y BYD toma el control

Elon Musk ha vuelto a quedarse sin uno de sus pilares en Tesla y esta noticia no puede llegar en un peor momento. ¿Es este el fin de la mítica marca de coches eléctricos?
Malas noticias para el multimillonario sudafricano, dueño de otras tantas empresas como SpaceX. Omead Afshar, una de sus manos derechas más cercanas y responsable de ventas y manufactura en Europa y Norteamérica, ha dejado la empresa.
La noticia acaba de caer como un jarro de agua fría para la compañía, que actualmente vive una caída histórica de ventas y una salida constante de ejecutivos desde hace más de un año. Afshar, que llegó a Tesla en 2017, se convirtió casi al momento en uno de los hombres de confianza de Musk y fue vital en proyectos tan míticos como la Gigafactoría de Texas.
Pero, como ya se ha mencionado, este no ha sido el único es decirle adiós al magnate y en las últimas semanas, otros altos cargos han abandonado la compañía, como Milan Kovac, responsable del robot humanoide Optimus, o Vineet Mehta, experto en baterías.
Esta oleada de salidas coincide con una gran reestructuración interna y el despido de miles de empleados. El objetivo de Tesla está tirando por un camino claro y es el de reducir costes y centrarse en la tecnología de conducción autónoma y robótica. Sin embargo, la realidad es que la empresa está perdiendo fuelle frente a rivales como BYD y parece que ni se la está viendo venir.
El problema con la salida de Afshar es que era uno de los pocos ejecutivos que podía presumir de tener una relación personal con Musk y de haber estado presente en los momentos clave de la compañía.
Algunos analistas creen que la imagen pública de Elon Musk, cada vez más polarizada, está llevando al precipicio a la marca Tesla y haciendo ya casi imposible la venta de coches. De hecho, varios ex empleados han criticado públicamente la gestión de Musk y la presión interna por mejorar las ventas sea como sea ay cueste lo que cueste.
El propio Musk ha intentado tranquilizar a los inversores asegurando que su etapa en Washington ha terminado y que ahora se centrará en Tesla. Sin embargo, las dudas sobre ya incluso su capacidad para dirigir la compañía siguen ahí. En los mercados ya se predice que las probabilidades de que Musk deje de ser CEO de Tesla antes de 2027 superan el 30%.
"Una guerra encarnizada en la que gana el usuario"
Por supuesto, todo esto tiene consecuencias y ya la marca las lleva viviendo desde hace unos cuantos meses. Teniendo como base todo lo que está sucediendo de forma interna, el resto del mundo no se está quedando de brazos cruzados a ver en qué acaba esta telenovela.
Países como China se han puesto las pilas para ofrecer al mundo una mejor alternativa. Es por eso que, en los últimos tiempos, un nuevo rival ha llegado con fuerza en el escenario mundial: BYD, la empresa china que ha pasado de ser un fabricante de baterías a convertirse en el mayor productor de coches eléctricos del mundo.
La historia de Tesla y BYD es la de un David contra Goliat en toda regla, pero con un giro que nadie se esperaba y menos el multimillonario sudafricano: el David es ahora BYD, y Goliat, Tesla. Mientras esta última lucha por seguir siendo la marca más valorada y reconocida, BYD ha conseguido superarla en ventas y producción.
Felipe Munoz, analista de JATO Dynamics, lo resume así: "BYD ha superado a Tesla en ventas de vehículos eléctricos puros en Europa por primera vez, a pesar de los aranceles. Esto demuestra la capacidad de adaptación y el potencial de crecimiento de la marca china".
A nivel global, Tesla sigue siendo el mayor fabricante de vehículos eléctricos puros, pero BYD es el líder en vehículos electrificados, incluyendo híbridos enchufables, con una cuota de mercado del 22% frente al 13,2% de Tesla. La situación, poco a poco, está dando un giro de 180 grados.
Hoy, BYD vende más coches eléctricos que Tesla, y su crecimiento no parece tener techo. La marca china ha conseguido reducir costes, mejorar la autonomía de sus baterías y ofrecer modelos para todos los bolsillos, desde utilitarios por unos 10.000 euros hasta coches de lujo. Además, BYD no solo fabrica coches, sino también autobuses, camiones y hasta trenes eléctricos.
Lo cierto es que, el que una vez fue aclamado como el Tony Stark de la vida real, no está escogiendo los caminos más inteligentes.


