"Es demasiado tarde": la contundente advertencia del CEO de Ford sobre Europa y los coches eléctricos chinos

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Jim Farley lo tiene bastante claro. Los fabricantes chinos de coches eléctricos han conseguido ya una posición demasiado fuerte en el mercado europeo.
Europa actualmente es uno de los mayores campos de batalla entre las marcas de toda la vida y los fabricantes chinos de coches eléctricos. BYD, MG, Chery, SAIC o Geely llevan tiempo ganando terreno y ofreciendo a los usuarios modelos con precios y tecnología que están obligando a las marcas a tomar decisiones a toda velocidad.
Pero esto se entiende mejor con datos. Tal y como publica The Guardian recogiendo datos de Schmidt Automotive Research, durante los cinco primeros meses de 2026, las marcas chinas ya representaban el 14,2% de las ventas de coches eléctricos de batería en Europa occidental. Son 171.800 vehículos y cinco puntos más que en el mismo periodo del año anterior.
Precisamente de esto es de lo que habla Jim Farley, CEO de Ford. El directivo puso a Europa como ejemplo para Estados Unidos. En Europa, los coches de fabricantes chinos ya les están comiendo demasiado terreno, mientras que en Estados Unidos su entrada en el mercado está mucho más controlada.
Farley pide a Washington que piense bien qué hacer antes de permitir que las marcas chinas vendan sus coches allí con más libertad.
Considera que Europa reaccionó cuando las marcas chinas ya habían ganado demasiado terreno. Por eso dijo que "es demasiado tarde".
El gran problema es que Europa no ha cerrado por completo la puerta a estos coches. La Unión Europea sí ha impuesto aranceles extra a los vehículos eléctricos fabricados en China después de una investigación sobre las subvenciones recibidas por los fabricantes. Esos derechos van desde el 7,8% hasta el 35,3%, dependiendo del fabricante. Pero las marcas chinas han seguido creciendo pese a todo.
Ford también está trabajando con empresas chinas
Lo más curioso de todo es que, pese a que Farley está avisando a Estados Unidos sobre la expansión de los fabricantes chinos, Ford también tiene acuerdos con empresas chinas.
En julio, Ford y Geely anunciaron una empresa en común para fabricar vehículos de Ford y Geely en la planta de Ford en Valencia.
Ford también tiene relación con CATL, uno de los grandes fabricantes chinos de baterías. La compañía utiliza esta tecnología en su fábrica de baterías de Michigan.
Reuters recoge que el propio CEO defiende que Ford tiene que seguir compitiendo con los fabricantes chinos y que algunas alianzas pueden tener sentido desde el punto de vista industrial.
El problema, según sus palabras, está en dejar que esas compañías entren en un mercado sin haber pensado antes cómo competir con ellas.
¿Por qué los coches chinos preocupan tanto a las marcas de siempre?
En pocas palabras, los fabricantes chinos han conseguido reducir costes y crear nuevos modelos a una velocidad nunca vista. Además, están entrando en Europa con coches eléctricos que en muchos casos cuentan con mucha tecnología por un precio irrisorio.
Eso obliga a las marcas de toda la vida a competir en precio, baterías, software, autonomía, equipamiento y velocidad de lanzamiento. Para los fabricantes resulta casi imposible cambiar todo un sistema que les ha funcionado durante muchos años. Todo esto no es tan sencillo como crear un nuevo modelo eléctrico.
Y mientras las marcas europeas tratan a toda prisa de hacer esa transición, los fabricantes chinos siguen comiéndoles terreno.


