El motor español que rescata una tecnología olvidada del siglo XIX: 40 kilos de peso y 100 CV de potencia

La compañía INNengine ha logrado crear un innovador motor que consigue una mayor potencia y un menor consumo de combustible, con el cual se busca mejorar el rendimiento y reducir las emisiones contaminantes.
España se encuentra entre los principales productores de coches a nivel mundial, y también es uno con el mayor número de consumidores. Pero a pesar de su presencia en el sector de la automoción, el país no cuenta con una industria propia sólida que ensamble vehículos para su comercialización.
Esto se debe, en gran medida, a que la industria está dominado por compañías extranjeras que han establecido sus fábricas en nuestro territorio, limitando el desarrollo de una manufactura autóctona.
Pero esta situación está a punto de cambiar gracias a un motor desarrollado por INNengine, una compañía de Granada que ha revolucionado el mundo de la ingeniería mecánica al perfeccionar una tecnología del siglo XIX, se trata del motor de pistones opuestos.
Son un tipo de motor de combustión interna en el que dos pistones se mueven en direcciones opuestas dentro de un mismo cilindro. En lugar de tener una culata fija en la parte superior, como en los motores convencionales, aquí cada extremo del cilindro está ocupado por un pistón.
La combustión se produce en el espacio central cuando los pistones se acercan entre sí, permitiendo una quema más uniforme y eficiente del combustible. Esta tecnología fue desarrollada en el siglo XIX y ofrecía ventajas significativas en términos de eficiencia y potencia.
INNengine: el motor español que perfecciona una idea del pasado
La empresa INNengine ha retomado esta antigua tecnología y la ha adaptado a las necesidades actuales. Gracias a los avances en materiales, mecanizado de precisión y sistemas de control electrónicos, han conseguido crear un motor compacto, ligero y extremadamente eficiente.
Este propulsor de pistones enfrentados cuenta con un diseño en el que cada cilindro alberga un par de pistones que se mueven en direcciones opuestas. Este movimiento permite una combustión más unificada del combustible, mejorando el rendimiento y reduciendo las emisiones contaminantes.
El motor de la compañía tiene cuatro cilindros y una cilindrada de 500 cc, pero gracias a su diseño innovador, alcanza un rendimiento equivalente al de un motor de 2 litros, entregando 100 CV de potencia. Lo más sorprendente es su peso: solo 40 kilogramos.

Cabe señalar que esta relación peso-potencia es excepcional y abre un abanico de posibilidades para su aplicación en diferentes tipos de vehículos, desde coches urbanos hasta deportivos y vehículos industriales.
Al tener menos piezas móviles que un motor convencional, se reduce el desgaste y el mantenimiento requerido. También ofrece un menor consumo de combustible y menores emisiones, contribuyendo así a la sostenibilidad medioambiental.
Este innovador motor tiene el potencial de revolucionar la industria de la automoción, no solo en España, sino a nivel global. Solo queda demostrar si su producción en masa podrá ser factible, puesto que se debe demostrar que es mucho mejor que un motor de cuatro tiempos.
