Una mujer va a dar a luz y tiene que pedir un taxi porque el coche se niega a arrancar durante una actualización de software

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Los coches modernos son verdaderos ordenadores con ruedas incapaces de arrancar cuando el software se está actualizando, como le ocurrió a una mujer embarazada. Echan la culpa al marido.

El pasado 5 de diciembre, una mujer embarazada que vive en la provincia de Shandong, en China, sintió fuertes dolores de parto, así que decidió acudir al hospital. Pero se llevó una sorpresa desagradable: el coche estaba en plena actualización de software, y se negaba a arrancar.

La actualización OTA (Over the Air), es decir, descargada de Internet, no iba a terminar hasta dentro de 51 minutos.

Desesperado, su marido llamó al servicio técnico del fabricante, Li Auto, y le confirmaron que, una vez iniciada, la actualización del coche no se puede detener, ni el vehículo puede arrancar. Los coches ya han dejado de ser coches, para convertirse en ordenadores con ruedas.

La polémica con las actualizaciones de software de los coches

Las actualizaciones de software que duran horas son algo tan viejo... bueno, como Windows. Los usuarios de ordenadores las hemos sufrido con Windows durante décadas. Aunque hay que reconocer que con Windows 10 y 11, los tiempos de espera se han acortado. Pero son relativamente nuevas en los coches.

El modelo en cuestión es un coche eléctrico de la marca china Li Auto, un SUV que cuesta 40.000 euros. Aunque en el tema de las actualizaciones, da igual que el coche sea eléctrico o de combustible, todos funcionan igual.

Según cuenta la prensa local, en descargo de Li Auto hay que decir que la actualización la activó el marido cuando acudía con su mujer embarazada al hospital. Se puso nervioso, e inició por equivocación la actualización que estaba en espera.

Pese al fallo de marido, es cierto que debería existir algún tipo de "arranque de emergencia" durante este proceso, porque tener el coche inactivo 51 minutos parece demasiado, si se requiere usarlo por una urgencia. O, quizá, una doble confirmación, antes de actualizar, por si se activa por error, como ocurrió en este caso.

"Tengo coche, pero he tenido que pasar por la agonía de un cuello uterino dilatado para llamar a un taxi. Cada paso hasta el taxi fue insoportable", explica la mujer embarazada, que ha preferido permanecer en el anonimato.

Al parecer, no pudieron llamar a una ambulancia porque la calle estaba bloqueada por otros coches, y no podía pasar. El tráfico en las abarrotadas ciudades chinas, puede ser caótico.

Según explicó su marido, la angustia emocional de su mujer y su rápido caminar hacían que aumentara la frecuencia cardiaca del feto. En el hospital le practicaron una cesárea de urgencia. Por suerte, todo salió bien y tanto la madre como su recién nacida hija, se encuentran fuera de peligro.

Li Auto ha emitido un comunicado en el que afirma que las actualizaciones de los coches deben ser aprobadas por el conductor, y pueden retrasarse si se desea. Pero una vez iniciadas no se pueden detener, ya que afectan a sistemas críticos del coche. Están investigando el caso, a ver cómo se puede mejorar.

Una mujer embarazada casi pierde a su hija, porque su vehículo se negaba a arrancar durante una actualización de software. ¿Cuándo los coches dejaron de ser coches?

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