Qué ocurre si un coche autónomo provoca un accidente

Coche autónomo
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Depende del país en el que estés, un accidente con un coche autónomo puede tener consecuencias muy diferentes, con Europa aún por detrás en regulación.

España, y Europa en general, aún va muy por detrás en la regulación de los coches autónomos, de forma muy parecida a lo que ha ocurrido con la inteligencia artificial, tecnologías que han avanzado demasiado rápido.

A nivel nacional, el sector de los coches autónomos se guía por la clasificación impulsada por la Sociedad de Ingenieros de Automoción (SAE), que divide estos vehículos en diferentes niveles, desde el 0 al 5, siendo este último un vehículo totalmente autónomo.

En el nivel 4, el vehículo ya se puede considerar como altamente automatizado, o lo que es lo mismo, el coche realiza todas las tareas de conducción, incluso cuando el humano no responda de forma adecuada ante una solicitud de intervención.

En la actualidad, el coche autónomo en España aún está en fase de pruebas, en el Programa Marco de Evaluación de la Seguridad y Tecnología de Vehículos Automatizados (ES-AV), con Tesla a la cabeza en el número de vehículos.

Concretamente, según los datos públicos de la DGT, la compañía de Elon Musk tiene 25 vehículos autónomos circulando por toda España, con una fecha final para los ensayos programada el 26 de noviembre de 2027.

A pesar de que en España no ha habido aún ningún caso de accidente, sí han existido en otras regiones del mundo, como Estados Unidos; precisamente, con Tesla como implicada en casos que han llegado a los tribunales.

Cada región regula los coches autónomos de forma distinta

Estados Unidos es uno de los países que más casos de accidentes ha tenido con coches autónomos, con cientos de accidentes y varios muertos, al menos en los casos en los que Tesla ha estado implicada.

El pasado 1 de agosto de 2025, un jurado de Miami dictaminó una sentencia histórica que afectaba a un accidente ocurrido 6 años atrás, que se saldó con un atropello mortal mientras que el conductor tenía activado Autopilot, el sistema de conducción autónoma de Tesla.

La sentencia fue bastante clara: el 67% de la culpa era del conductor, por estar distraído con el móvil, pero Tesla tenía el resto, debido a defectos de fabricación en el diseño de Autopilot.

Por su parte, China también ha tenido que vivir varios accidentes, como uno ocurrido a finales de 2025, que se saldó con varias personas heridas, y tras lo cual las autoridades exigieron informes en detalle a las compañías implicadas.

En su caso concreto, también se divide en niveles la automatización, aunque recrudece las penas contra la falsa publicidad, ya que solo un coche en el nivel 5 puede considerarse un vehículo autónomo.

China, al igual que la Unión Europea, considera que el fabricante es el que asume la responsabilidad principal de la calidad del producto, aunque el operador es quien mantiene la responsabilidad legal de seguridad durante la circulación.

Es decir, que si el accidente se da por un fallo en el software del producto, el fabricante es el principal responsable; en este sentido, mientras que Estados Unidos reparte la responsabilidad, la UE y China son más garantistas con el usuario final.

De momento, aunque la UE sigue muy por detrás en el desarrollo de una normativa como tal, parece seguir la estela de China, con la asunción de la responsabilidad por parte del fabricante y con la protección del usuario.