Adiós a la memoria RAM DDR5: mis razones por las que dejaré de usarla

La memoria RAM DDR5 SDRAM tal vez no sea la mejor opción después de todo. Hay algunas razones por las que es mejor quedarse con la DDR4, al menos hasta unos dos años más.
Saber qué es la memoria RAM no es lo único importante si estás pensando en comprar un componente como este para aumentar el rendimiento de tu PC. Si bien actualizar al nuevo estándar de 24 GB para las aplicaciones y videojuegos actuales, el Double Data Rate también es relevante en una decisión como esta.
Desde la DDR3 SDRAM, se ha avanzado un montón en la tecnología y aunque ha pasado más de una década desde que llegó DDR4, parece que muchos usuarios están en indecisión sobre si actualizar a la DDR5 o no, algo similar a lo que sucede con pasarse de la Nvidia GeForce RTX 4090 a la nueva y controversial 5090.
Sí, es un componente novedoso y con muchas ventajas que superan a su antecesor. Entonces, si estás a punto de montar un PC desde cero, es evidente que lo mejor es incorporar una DDR5 de una vez, pero si vienes de la anterior, no es un salto que deberías considerar porque hay muchos factores que influyen en una actualización de este tipo.
Su precio sigue siendo elevado

La principal razón por la que no conviene hacer el salto es porque sigue siendo una inversión grande a pesar de que el DDR5 se lanzó en 2021. Si bien estos componentes han bajado con el tiempo, siguen siendo hasta un 50% más caros que su antecesor, lo cual no es viable.
Por ejemplo, si piensas dirigir esto para el gaming o programas profesionales, la repercusión de la mejora en realidad es poca y si tu presupuesto es ajustado, no vale la pena. Con DDR4 puedes disfrutar de una eficiencia óptima, poca latencia y ventajas para la mayoría de las tareas.
Esto es lo primordial que hace que la decisión de tener que actualizar el hardware de esta manera deje de ser llamativa. Es notable que la nueva tecnología trae muchísimos beneficios importantes en velocidad, capacidad y menor consumo de energía, pero sigue siendo mejor esperar unos años a que su costo se reduzca.
Hay que invertir también en una nueva placa base y CPU

Cuando piensas en una RAM con este formato, no solamente se trata de ver bien qué memoria de acceso aleatorio dinámico síncrono incorporar a tu equipo, sino también de qué otros componentes la van a acompañar para que se pueda desenvolver adecuadamente.
En este caso, tendrías que cambiar las placas base para que sean compatibles con los modelos DDR5 porque estas son diferentes en cuanto a su composición y el Module Key. Además, es necesario aumentar la capacidad del procesador a al menos un mínimo de Intel Core i5-13400 e i7 o AMD Ryzen 7000 para aprovechar sus funciones principales.
Sumando, estas dos cosas podrían ser alrededor de 450 euros, entonces serían aproximadamente unos 550 euros en los que tendrías que invertir para integrar la SDRAM nueva en tu ordenador.
DDR5 es mejor, pero todavía no estamos listos para dejar la DDR4

Considerando que este producto es más elevado y su rendimiento no tiene un impacto tan relevante cuando llevas tiempo usando la opción antigua, no es tan necesario realizar esta actualización de hardware. Solo es conveniente si estás montando un PC nuevo porque aprovecharías el momento para tener lo último.
Al mismo tiempo, está el problema de que hay un límite en el uso de la DDR5, pues no se ha logrado exprimir al máximo y, al ser reciente, todavía hay fallos en cosas como el overcloking, latencia y estabilidad.
Los cambios de FPS en videojuegos son sutiles, de un 5% a un 10% en resolución 1080p, por lo que no hay mucha diferencia y es casi imperceptible en 4K. Los procesamientos de mayor potencia puede que sí requieran de esta SDRAM.
Entonces, para concluir, si ya cuentas con DDR4, ser paciente tal vez sea la decisión más adecuada si no quieres invertir tanto. Lo más probable es que 2027 sea el año más adecuado para pensar en hacer este cambio, pero si está dentro de tus posibilidades, hacerlo en este momento tampoco es mala idea, ya que hay varias cosas relevantes que podrías comenzar a aprovechar.