Qué es más importante si quieres pasar de Windows a Linux: ¿distro o entorno de escritorio?

Distros como Ubuntu, Linux Mint y otras son buenas opciones, pero podrías estar olvidándote de otro factor. Elegir el ED incorrecto te daría una experiencia negativa.
Podría decirse que una gran parte de los usuarios que piensan en pasarse de Windows 10 u 11 al sistema operativo de Linus Torvalds solo piensan en conseguir una de las mejores distribuciones de Linux, pero eso no lo es todo.
Es normal detenerse a analizar cada una de las opciones como Kali Linux, Pop OS! e incluso ZorinOS que es muy similar al SO de Microsoft. No obstante, durante este proceso también hay que centrarse en seleccionar el entorno de escritorio (ED) o desktop environment (DE) adecuado.
Usualmente, es pasado desapercibido entre los principiantes, pero junto a una Distro, esto se vuelve igual de esencial porque proporciona las capacidades de representación de la interfaz gráfica de usuario (GUI) y permiten aplicar la personalización o la gestión necesaria de diversos apartados.
Aquí es donde se genera la gran duda de saber cuál de estos elementos es más importante a la hora de instalar Linux en tu ordenador. Para responder a eso, hay que entender algunos puntos clave en el funcionamiento de este sistema y aquí tienes todos los detalles que necesitas saber.
¿Cuáles son las diferencias entre una distribución y un entorno de escritorio?

Ambos conceptos son muy distintos entre sí. En primer lugar, está la distribución, que es básicamente una versión de un sistema operativo en el que se utiliza el kernel de Linux, donde se incorporan todas las herramientas, apps, funciones y estilo. Entre las más populares, están opciones como Ubuntu, Debian, Fedora y Arch Linux.
En cuanto al entorno de escritorio, es la interfaz gráfica que se integra en una Distro y funciona para otorgar elementos visuales o personalizar cosas como ventanas, iconos, menús, fondos de pantalla y muchas cosas más relacionadas con el diseño. Algunos de estos ED son GNOME, KDE Plasma y XFCE.
Por eso es que hay varias opciones cuando vas a descargar e instalar una distribución, ya que algunos desarrolladores ofrecen distintos soportes de ED para que puedas seleccionar el que mejor se adapte a tus necesidades.
Prácticamente, una Distro incluye todo lo necesario para que el SO funcione adecuadamente con las distintas ventajas que la diferencian, mientras que el entorno de escritorio es lo que le da el diseño y la manera en la que interactúas con el sistema.
¿El ED es más importante que una Distro?

Los dos son factores fundamentales para el funcionamiento del sistema operativo, ya que a pesar de que son cosas distintas, trabajan en conjunto para ofrecer una experiencia óptima en las GNU/Linux.
Sin embargo, cuando se trata de elegir entre estas características, la importancia sí podría variar dependiendo del usuario que seas. Por ejemplo, si eres un principiante y no sabes qué tipo SO elegir, lo más probable es que te interese tener un mayor control de la interfaz con un ED simple.
Si tienes conocimientos técnicos o eres desarrollador, entonces tal vez te llama la atención lo más funcional que, en este caso, sería el tipo de distribución. De igual manera, en cualquiera de las situaciones necesitarás ambas cosas, solo hay que saber qué seleccionar para conseguir el equilibrio ideal de experiencia entre las dos.
¿Qué tipo de entornos de escritorio hay y cuál deberías elegir?

Entonces, una vez que comprendes todo lo anterior, tienes claro que el núcleo de Linux utiliza sistemas operativos que son llamados “distribuciones” y estas llevan una interfaz gráfica que permite usar todas las funciones y apps de manera intuitiva, a lo que se le llama “entorno de escritorio”.
Por lo tanto, el ED es igual de importante y no deberías seleccionar uno a la ligera, ya que hay muchos tipos que se enfocan en diversos usos. Al igual que las Distros del Pinguino Tux, se convierte una decisión difícil entre tantas opciones, pero hay algunas que son muy recomendadas.
KDE Plasma es una de las más comunes y es ideal si buscas un diseño moderno con una capacidad avanzada de personalización. Vas a poder modificar muchos apartados para adaptarlos a tus gustes o lo que requieras, mientras que también trae consigo algunas apps adicionales y efectos visuales interesantes.
Cinnamon es uno de los que cuentan con más estabilidad y facilidad de uso porque se asemeja mucho al sistema operativo Windows 7. Además, incorpora un alto rendimiento por ser ligero, mientras que tiene una gran compatibilidad.
Con respecto a GNOME, es distinto a otros ED porque se centra en escritorios virtuales, siendo ideal si utilizas portátil o si necesitas un entorno minimalista para el trabajo. En sí, facilita la navegación y no incorpora tantos detalles visuales. A su vez, está algo limitado en cuanto a personalización, siendoo más directo en ese sentido.
Otra que vale la pena probar si extrañas Windows XP, es XFCE. Es muy ligero y eficiente, con excelentes formas de personalización, aunque no tanto como la KDE, ya que es un poco más tradicional.
Teniendo en cuenta toda esta información, si quieres migrar de Windows a Linux, piensa muy bien en el estilo que estás buscando y la manera en la que piensas utilizar tu ordenador, porque esto es clave para aprovechar al máximo las características.