Millones de usuarios dejarán Windows 10 por esta famosa distro Linux, y seguramente se estén equivocando

Montaje

Esta distribución GNU/Linux es de las más completas, pero su instalación puede ser confusa y generar una experiencia frustrante para quienes la usan por primera vez.

En pocos meses, los usuarios de Windows 10 cuyo PC no cumple los requisitos para instalar Windows 11 dejarán de recibir soporte y no podrán instalar más parches de seguridad ni futuras actualizaciones, por lo que, debido a esto, muchas personas están migrando a Ubuntu.

Esta distro Linux, desarrollada por Canonical, y que ha estado de absoluta actualidad esta semana por decir adiós a GNU/Linux, se ha convertido en una de las opciones más atractivas para quienes buscan una alternativa gratuita y segura. Su interfaz moderna, la compatibilidad con una gran cantidad de aplicaciones y la posibilidad de instalar algunos juegos hacen que sea una de las mejores opciones dentro del ecosistema.

Pero aunque este sistema es una opción completa y versátil, puede que no sea el mejor reemplazo para Windows 10. Es por esta razón que antes de tomar una decisión, es importante conocer todas sus ventajas y también sus limitaciones. ¿Por qué Ubuntu no es el mejor reemplazo de Windows?

Su interfaz es completamente diferente a Windows

Si estás acostumbrado a la barra de tareas en la parte inferior, el Menú Inicio clásico y la forma en la que Windows organiza sus programas, es posible que Ubuntu no sea lo que esperas. Su entorno de escritorio GNOME cambia la barra al lateral izquierdo y utiliza un lanzador de aplicaciones que se parece más a una interfaz de tableta que a un escritorio tradicional.

Para los usuarios que han pasado años utilizando el sistema de Microsoft, esta diferencia puede ser frustrante. Aunque hay formas de personalizar esta distro para que se parezca más a Windows 10, estos cambios requieren tiempo y conocimientos técnicos adicionales.

Problemas de compatibilidad con programas esenciales

Uno de los mayores inconvenientes de Ubuntu es la falta de compatibilidad con algunos programas esenciales de Windows. Aplicaciones como Adobe Photoshop, Microsoft Office o AutoCAD no tienen versiones nativas para Linux, lo que obliga a recurrir a soluciones como Wine, PlayOnLinux o máquinas virtuales.

Si bien hay alternativas de código abierto como GIMP para edición de imágenes o LibreOffice para documentos, estas opciones no siempre ofrecen el mismo nivel de funcionalidad ni compatibilidad con formatos propietarios. Si dependes de programas específicos para tu trabajo o estudios, el sistema podría complicarte más de lo que te soluciona.

Diferentes formatos de instalación de software

En Windows, instalar un programa es tan sencillo como hacer doble clic en un archivo .exe o .msi. Sin embargo, en Ubuntu, las cosas no son tan simples. Existen varios formatos de paquetes como Snap, DEB y Flatpak, lo que puede generar confusión entre los usuarios novatos.

Además, algunos programas en formato Snap pueden ser más lentos y consumir más recursos en comparación con sus versiones DEB. Este ecosistema fragmentado de paquetes puede hacer que la experiencia de instalación de software sea menos intuitiva para quienes vienen de Windows 10.

Ubuntu sigue dependiendo de una empresa privada

Si una de las razones por las que quieres abandonar Windows 10 es porque no quieres depender de una gran empresa como Microsoft, entonces Ubuntu podría no ser la mejor alternativa. Canonical, la compañía detrás, ha tomado en varias ocasiones decisiones que no han sido del agrado de la comunidad de Linux.

Un ejemplo fue la integración de Amazon en el sistema por defecto, lo que generó muchas críticas por cuestiones de privacidad. Además, el sistema recopila cierta telemetría del usuario, algo que, si bien se puede desactivar, ha causado controversia en la comunidad de código abierto.

Puede no ser el sistema más estable

Aunque Ubuntu es una distribución popular y en su mayoría confiable, a veces introduce modificaciones en GNOME y otros componentes del sistema que pueden generar errores.

Por ejemplo, algunos usuarios han reportado problemas con pantallas táctiles en portátiles dos en uno, fallos en la gestión de energía y compatibilidad con ciertos controladores de hardware. En comparación, otras distros como Fedora han demostrado ser más estables y optimizadas para diferentes dispositivos.

¿Qué alternativas hay a Ubuntu para reemplazar Windows 10?

Si estás buscando una opción más amigable y parecida a Windows 10, existen otras distribuciones de Linux que pueden ofrecerte una mejor experiencia.

Una de las mejores opciones es Linux Mint, ya que su entorno de escritorio Cinnamon es muy similar al de Windows, con una barra de tareas tradicional y un menú de inicio clásico. Su facilidad de uso lo convierte en una excelente alternativa para quienes buscan una transición sencilla.

Si tu PC ya es bastante antiguo y necesita un sistema ligero, Chrome OS Flex es otra opción a considerar. Este sistema operativo de Google convierte ordenadores antiguos en dispositivos rápidos y seguros, centrándose en la nube y en aplicaciones web.

Aunque Ubuntu es una distribución potente y muy completa, puede no ser la mejor opción para todos. Antes de dar el salto, es importante evaluar qué sistema se adapta mejor a tus necesidades para evitar una transición frustrante.

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