Las VPN pisan fuerte: he probado las principales y estas son mis favoritas

Las VPN son perfectas para saltar de un país a otro virtualmente, y hay varias que no están nada mal de precio.
Hoy en día, contar con una VPN se ha vuelto fundamental tanto para resguardar nuestra privacidad online como para saltarse restricciones geográficas.
Existen innumerables alternativas de gran calidad, pero tras ponerlas a prueba, algunas destacan por su tremenda fiabilidad.
Surfshark: conexiones ilimitadas con una relación calidad-precio imbatible

Surfshark

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Esta VPN tiene cientos de servidores en todo el mundo, y además incluye antivirus en móviles y tiene uno de los precios más competitivos.
Su coste es notablemente más bajo que el de sus competidores directos y ofrece una gran ventaja: puedes amortizar el gasto compartiendo tu suscripción con todos tus amigos o familiares.
Últimamente se ha convertido en mi opción principal, en gran parte porque he podido utilizarla con una IP dedicada, lo que mejora enormemente la experiencia de navegación.
Pero incluso sin ese extra, es una herramienta rápida, segura y con una red de servidores lo suficientemente amplia para navegar sin agobios. Además, integra un antivirus para móviles que resulta muy práctico. Sin embargo, su gran baza es que no hay límite de dispositivos simultáneos por cuenta.
Por menos de 2 euros al mes (si contratas solo la VPN), ofrece la mejor relación calidad-precio del sector. Y como suele ser habitual en esta industria, cuentas con 30 días de garantía para probarla y pedir la devolución de tu dinero si no te convence.
NordVPN: el rey de la velocidad y la estabilidad

NordVPN

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La VPN más popular del mundo cuenta con varios planes, que incluyen en todos los casos su VPN, y en otros también gestor de contraseñas y hasta almacenamiento en la nube.
Aunque requiere una inversión algo mayor que Surfshark, es la alternativa que mejor rendimiento me ha dado en cualquier tipo de conexión.
Más allá de los añadidos adicionales, lo verdaderamente vital en una VPN es mantener una velocidad de conexión óptima siempre, y en este apartado NordVPN no tiene rival.
Según el plan que elijas, puedes acceder a almacenamiento en la nube o a un gestor de claves. Sin embargo, lo que más destaco es su impecable funcionamiento ya sea por cable, WiFi o redes móviles (4G y 5G).
Otro punto a favor es que te topas con muchos menos captchas al navegar que en otras plataformas, algo que se agradece bastante incluso si no pagas por una IP exclusiva.
Proton: un ecosistema completo con correo, Drive y gestor de claves

Proton VPN

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Protron ofrece varios productos, entre ellos una VPN que suele venir acompañada de correo, Drive, calendario y gestor de contraseñas.
Lo que diferencia a Proton del resto es que se plantea como una sólida alternativa al ecosistema de Google, sumando servicios de email, almacenamiento en la nube e incluso una inteligencia artificial propia.
Su gran gancho es que te permite probar su VPN gratis (algo único entre los gigantes del sector), aunque lógicamente es una versión recortada con pocos servidores.
Para acceder a todo su potencial toca pasar por caja, pero la recomiendo encarecidamente si lo que buscas es desengancharte de Google, tal y como me ocurrió a mí. Su gestor de contraseñas y su cliente de correo funcionan de maravilla, a lo que hay que sumar una IA generativa que respeta la privacidad mucho más que las de la competencia.
Quizá su red privada virtual no sea la más fulgurante para consumir contenido en 4K, pero para una navegación en el día a día cumple con creces.
Mullvad: la máxima expresión de la privacidad

La propuesta de Mullvad es revolucionaria frente a las demás: no te exigen ni correo electrónico ni ningún dato personal para crear tu cuenta.
Por esta razón, es la opción predilecta de activistas o personas que podrían sufrir persecución por parte de sus gobiernos. Su modelo de precios no es el más barato, pero sí el más transparente: una tarifa plana de 5 euros mensuales y punto.
Si bien todas las VPN de esta lista tienen políticas estrictas de "cero registros" (no-logs), Mullvad es probablemente la que va un paso más allá a la hora de garantizar un anonimato real.