Olivia Jones, vive una de las zonas más inhóspitas del mundo: "Cada septiembre hago una compra compulsiva de seis meses, antes de que la carretera desaparezca durante 6 meses"

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Esta la impactante tradición anual de Olivia Jones, una madre que gasta 4.000 dólares en septiembre y organiza en Excel la comida de su familia para pasar el invierno aislados en Alaska donde la carretera principal que une su pueblo con la ciudad permanece cerrada por la nieve durante meses.
Septiembre marca el inicio de la rutina de preparación invernal para Olivia Jones y su familia en Eagle, un pequeño pueblo en Alaska (Estados Unidos) con menos de cien habitantes.
Ante el inminente cierre de la única carretera que conecta la localidad con la ciudad más cercana debido a las extremas condiciones meteorológicas, esta madre de cuatro hijos emprende un largo viaje cada año hacia la localidad de Fairbanks para realizar una impresionante compra de provisiones valorada en unos 4.000 dólares (unos 3.500 euros) que garantizara la supervivencia de su familia durante los siguientes seis meses en las que la carretera principales que les une con la ciudad más cercana permanece cerrada.
Un Excel calculado al milímetro que garantiza la supervivicencia
La clave para sobrevivir a medio año sin acceso por carretera reside en una planificación exhaustiva a través de hojas de cálculo de Excel.
Olivia calcula al detalle el consumo mensual de alimentos esenciales de larga duración, centrándose principalmente en carnes, mantequilla y quesos. Para evitar desabastecimientos como el sufrido el año anterior con la mantequilla, la familia asigna raciones fijas a cada mes e incluye un margen adicional de reserva para las celebraciones, siempre manteniendo un rigor absoluto con el plan previsto, tal y como declara en una entrevista a la revista People.
Aunque el pueblo no queda aislado por completo durante el invierno gracias a un avión de correos que realiza entregas de lunes a viernes, recurrir a la mensajería aérea para comprar alimentos resulta enormemente caro, ya que los gastos de envío se calculan en función del peso de la carga.
Por este motivo, realizar el transporte por carretera antes del bloqueo invernal resulta fundamental para no arruinar el presupuesto familiar, reservando las compras a través del servicio de avión únicamente como solución de extrema urgencia.
Huerto hidropónico, caza y una comunidad unida frente al frío y el aislamiento

El abastecimiento se complementa con un plan de autosuficiencia en la que la familia cultiva sus propios alimentos mediante un sistema de huerto hidropónico de interior, que utilizan una solución de agua con minerales y nutrientes en lugar de tierra, para seguir cosechando vegetales frescos incluso durante los meses de invierno.
A esto se suma la caza de caribúes y la elaboración casera de la práctica totalidad de los alimentos cotidianos, lo que les permite cocinar casi cualquier receta a partir de ingredientes básicos.
Lejos de convertirse en un encierro claustrofóbico, el aislamiento fortalece la convivencia en el pueblo, tal y como confirma Olivia.
Pese a afrontar temperaturas bajo cero y meses enteros sin ver la luz del sol, los residentes de Eagle mantienen la escuela operativa, organizan noches de juegos, reuniones en las casas y fiestas en trineo, demostrando que el cierre de la carretera ayuda a la unión en lugar de fragmentar la convivencia.
