Ni Movistar ni Vodafone, DIGI se encuentra con un enemigo inesperado: los ayuntamientos

DIGI es una de las operadoras que más ha crecido en España el año pasado arrebatando clientes a los gigantes de las telecomunicaciones, pero ha encontrado un obstáculo. Los ayuntamientos de algunos municipios se oponen a la llegada de la fibra.
Las operadoras de bajo coste han revolucionado el mercado de las telecomunicaciones en España con DIGI a la cabeza. La empresa de origen rumano es una de las que más ha crecido durante el año pasado con una inversión millonaria en instalación de fibra y nuevos servicios como DIGI TV, ahora se enfrenta a un enorme obstáculo.
DIGI ha protagonizado una dura guerra de precios contra los gigantes de las telecomunicaciones como Vodafone o Movistar, pero su enemigo inesperado han empezado a ser los ayuntamientos de algunas localidades.
DIGI gana la primera batalla a los ayuntamientos

La ampliación de la red de DIGI a nuevos municipios ha evidenciado un problema: los cables de la instalación se deben colocar en postes o fachadas. Los ayuntamientos de Pallajà (Barcelona) y Benissa (Alicante) piden que realice la obra de forma subterránea para evitar incomodar a los vecinos o modificar la estética de sus calles.
El artículo 49 de la Ley General de Telecomunicaciones establece que solo prohíbe a las operadoras los "despliegues aéreos y por fachadas cuando afectan a la seguridad pública, el medio ambiente o a edificios considerados bienes de interés cultural".
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha declarado que las exigencias de los ayuntamientos de Pallajà y Benissa están injustificadas. La operadora de origen rumano podrá llevar su red de fibra a estos municipios sin tener que realizar una costosa instalación subterránea.
A pesar de los problemas que ha encontrado en algunas localidades, DIGI se ha coronado como la operadora con la red de fibra más rápida de España. La compañía ha alcanzado un Speed Score de 351,75 en el segundo semestre de 2024, frente al 300,16 de Orange en segundo lugar y Jazztel con 299,32 con la medalla de bronce.
Las operadoras se enfrentan a mayores regulaciones
La CNMC pretende garantizar la libre competencia de las operadoras en el mercado de las telecomunicaciones. La última resolución introduce cambios respecto a la medición de los parámetros de calidad que aumentarán la transparencia de las compañías.
Todas las empresas que ofrezcan conexión a internet en España tendrán un plazo máximo de 12 meses para llevar la velocidad 5G a sus clientes. Además, las operadoras deben adaptar sus sistemas de medición a los nuevos requisitos.
España ocupa el 25 puesto en el ranking mundial de velocidad de internet, por detrás de Estados Unidos y los gigantes asiáticos como China, Japón o Corea del Sur. La red 5G solo llegaba al 33,4% de los españoles en diciembre de 2023, pero eso podría cambiar a partir de 2025.
Las operadoras también tendrán que informar con mayor detalle de la calidad de los servicios por comunidades autónomas y sondas. La medición más precisa de la velocidad a internet permitirá acabar con problemas habituales como los recortes del ancho de banda por parte de algunas compañías.