Bjarne Stroustrup, programador y padre del lenguaje C++: "Las cosas peligrosas y complicadas son precisamente las que necesitamos"

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Stroustrup afirma que el "C++ moderno" no consiste en usar las últimas funciones de C++26, sino en emplear de forma coherente y segura las herramientas acumuladas en décadas.
C++ sigue siendo uno de los lenguajes de programación más demandados en la actualidad debido a su alto rendimiento, y es que se ha mantenido así durante años en la industria.
Escuchar cualquier consejo de quien lo creó es algo que definitivamente influye en las nuevas generaciones de desarrolladores. Bjarne Stroustrup ha generado especial interés entre los programadores debido a sus consejos sobre las mejores prácticas de programación.
Considerando que la IA está por todos lados para generar código, hay nuevas herramientas y proyectos en marcha, las declaraciones apuntan a que es necesario cambiar el enfoque de los próximos profesionales y los que actualmente prestan sus servicios.
C++ moderno no depende de las últimas funciones, sino de aprovechar el lenguaje como un conjunto coherente

Durante una conversación con DevClass en el marco de la Qt World Summit celebrada en Múnich, Stroustrup explicó que escribir C++ moderno no consiste simplemente en adoptar las características más recientes que llegarán con C++26.
Según el creador del lenguaje, la clave está en utilizar de forma conjunta herramientas y funcionalidades incorporadas a lo largo de décadas de evolución.
Como señaló: "El lenguaje no son solo las últimas características que se le pusieron". Para él, el enfoque correcto pasa por entender C++ como un sistema más coherente, eficiente, seguro y expresivo que en sus primeras etapas.
Uno de los puntos que destacó fue la importancia de escribir código más declarativo y menos propenso a errores. Puso como ejemplo los bucles modernos, donde el desarrollador puede recorrer directamente los elementos de un contenedor sin necesidad de gestionar variables de control manualmente.
En su opinión, este enfoque facilita la optimización por parte del compilador, reduce errores y mejora la legibilidad. También subrayó el valor de la programación genérica y de la deducción automática de tipos, mecanismos que ayudan a obtener el tipo correcto sin introducir conversiones innecesarias ni complejidad adicional.
Otro aspecto fundamental para Stroustrup es la gestión de recursos mediante RAII (Resource Acquisition Is Initialization). Esta técnica permite que los recursos queden asociados a objetos cuyo ciclo de vida está claramente definido por el alcance del programa.
Según explicó, cuando cada recurso tiene un propietario bien identificado y se aprovechan las abstracciones modernas del lenguaje, muchas fugas de memoria desaparecen de manera natural.
Además, recomendó evitar el uso de punteros sin procesar como administradores de recursos y apostar por estructuras modernas como vector, que incluyen información sobre tamaño y tipo, facilitando comprobaciones más seguras.
IA, nuevos lenguajes y compiladores: las preocupaciones de Stroustrup para el futuro
El creador de C++ también detalló qué prácticas considera obsoletas o peligrosas en el desarrollo actual. Entre ellas mencionó el abuso de conversiones de tipos mediante casts, así como la costumbre tradicional de reservar memoria dinámicamente para devolver datos desde una función.
En lugar de ello, defendió las capacidades modernas del lenguaje para mover objetos eficientemente sin coste significativo de rendimiento. Asimismo, destacó ventajas de los módulos introducidos mediante la instrucción import, los cuales buscan superar limitaciones históricas asociadas a #include.
Stroustrup abordó además una cuestión que preocupa cada vez más al sector: la influencia de la inteligencia artificial en la programación. Aunque reconoce que estas herramientas pueden resultar útiles, afirmó tener "serias preocupaciones" sobre su impacto.
También teme que algunos desarrolladores terminen perdiendo capacidad crítica para detectar errores y problemas de diseño al depender excesivamente de las recomendaciones automáticas generadas por asistentes virtuales como Claude Code o Codex.
Respecto a la aparición de nuevos lenguajes que aspiran a competir con C++, incluyendo proyectos inspirados en su filosofía como Carbon de Google, Stroustrup se mostró escéptico sobre la posibilidad de sustituir completamente a un lenguaje tan consolidado.
En su opinión, resulta relativamente sencillo diseñar una alternativa mejor enfocada a un área específica, pero mucho más complicado alcanzar la versatilidad que ha permitido a C++ mantenerse vigente en ámbitos muy diferentes durante décadas.
