Chris Skinner, estratega en el futuro de los negocios, sentencia a los programadores: "¿Quién los necesita cuando tenemos inteligencia artificial?"

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La integración de IA en gigantes como Microsoft y Google está transformando el desarrollo de software. Más del 30% de su código se genera con estas herramientas.
Los programadores siguen contra las cuerdas ante el auge de las herramientas de IA y los expertos ya comienzan a predecir el panorama del futuro sobre cómo están influyendo en la industria.
El resultado de la automatización de los procesos empresariales y el constante uso de opciones como Codex o Claude Code han hecho que millones se pregunten si la inteligencia artificial va a llegar a reemplazar por completo a los profesionales.
En este debate ha entrado el experto Chris Skinner, quien dice que la posible realidad es que en unos años, el "programador tradicional" ya no será del todo útil cuando se tendrán los asistentes virtuales entrenados.
La IA ya escribe una parte importante del código en las grandes tecnológicas

Microsoft, Google y GitHub aceleran la adopción de sistemas de IA para programar, revisar y optimizar código, y esto es justo lo que está haciendo que tanto las empresas como los profesionales involucrados en ellas se preparen para los próximos eventos tecnológicos relacionados con inteligencia artificial.
Chris Skinner abordó el tema en su artículo “Who needs coders when we have AI?”, publicado en su blog The Finanser, donde analiza cómo la IA está avanzando dentro de los gigantes del sector a un punto que definitivamente es increíble.
La discusión nace después de que Satya Nadella, CEO de Microsoft, revelara durante una conversación con Mark Zuckerberg en LlamaCon que entre el 20% y el 30% del código presente en algunos repositorios de la compañía ya es generado por software impulsado por IA.
Destacó que los resultados obtenidos con Python son “fantásticos”, aunque reconoció que el código producido en C++ todavía tiene margen de mejora.
Según recordó Skinner, Sundar Pichai también indicó durante una conferencia de resultados financieros que aproximadamente el 30% del código utilizado por Google ya cuenta con participación de herramientas de inteligencia artificial.
A esto se suma la previsión del director de tecnología de Microsoft, Kevin Scott, quien espera que para 2030 hasta el 95% del código de la compañía sea generado por IA.
Estas estadísticas determinan que la repercusión es más grande de lo que se pensaba porque, aunque se ha concluido que no es algo que va a sustituir por completo a los desarrolladores, a corto plazo, el cambio para la industria entera es más drástico.
Desarrollar software no consiste únicamente en escribir líneas de código, sino en tener un criterio y analizar que todo funcione adecuadamente o mantenga la estructura solicitada, algo que es lo que ayudará a muchos a mantener sus empleos.
En otras palabras, la IA puede acelerar muchas tareas, pero todavía depende de supervisión experta para ofrecer resultados confiables, especialmente cuando se trata de proyectos de gran magnitud.
El futuro no elimina a los programadores, pero sí cambia su papel
Los asistentes virtuales sirven para trabajar con tareas repetitivas y aplicar diversas automatizaciones. Esto engloba generación de código básico, corrección de errores y actividades de depuración.
Con esto es posible ahorrar muchísimo tiempo y ampliar las capacidades como equipo, pero también supone que cada vez se necesitan menos conocimientos básicos en los empleados.
Varios expertos afirman que una de las formas de sobrevivir a este impacto tecnológico es especializarse en áreas determinadas para ser profesionales avanzados y mantener un puesto sin riesgo.
Considerando que estas herramientas permiten que personas con poca experiencia técnica creen aplicaciones y soluciones al instante, es lo más lógico.
De hecho, el experto destaca que, de igual manera, la inteligencia artificial va a seguir requiriendo supervisión humana constante, evaluación de riesgos y juicio profesional.
De hecho, es fundamental comprobar el estado para detectar errores, vulnerabilidades o posibles sesgos que puedan afectar operaciones críticas. Por eso, el especialista señala que los bancos y las empresas ya no solo necesitarán programadores brillantes.
También requerirán profesionales capaces de entrenar, supervisar y mantener sistemas de IA. De hecho, llega a una conclusión llamativa al comparar el presente con un artículo que escribió diez años atrás: antes defendía que los bancos necesitaban “programadores estrella” para sobrevivir, pero ahora sostiene que necesitan “entrenadores de código estrella”. Así que es un cambio de estratégico.
