Greg Kroah-Hartman se "enfrenta" a Linus Torvalds por el uso de la IA en Linux: "Si alguien está decidido a engañarnos deliberadamente, bueno, considérenlo una advertencia"

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La advertencia del programador no va dirigida solo contra el código defectuoso, sino también contra quienes intentan ocultar que sus parches han sido generados por un modelo de lenguaje.
Linus Torvalds pasó de mirar la inteligencia artificial con desconfianza a admitir que puede ser útil para programar, revisar código y acelerar tareas repetitivas.
Nunca ha defendido que deba aceptarse sin control, pero sí ha dejado claro que Linux no puede cerrarse a una herramienta capaz de ahorrar tiempo y encontrar errores. Esa apertura, sin embargo, acaba de encontrar un límite dentro del propio kernel.
Greg Kroah-Hartman, uno de los mantenedores más importantes de Linux, ha decidido mantener los parches generados por modelos de lenguaje fuera de drivers/staging, una zona pensada para controladores que todavía necesitan trabajo y para desarrolladores que están aprendiendo a contribuir.
Es importante mencionar que no es una prohibición general de la inteligencia artificial, sino una diferencia de criterio sobre dónde ayuda y dónde puede estorbar esta tecnología.
Torvalds ya no ve la IA como una simple moda

Durante años, Torvalds se mostró escéptico ante las promesas exageradas de la inteligencia artificial y criticó el ruido comercial que rodeaba a estas herramientas.
Con el tiempo, su postura se volvió más práctica, ya que si una IA puede detectar fallos, explicar código o simplificar tareas mecánicas, no ve motivos para expulsarla del desarrollo de Linux.
Sin embargo, no significa que confíe ciegamente en sus resultados. También ha advertido de los informes falsos, el código irrelevante y el trabajo adicional que pueden generar los modelos cuando ofrecen respuestas convincentes, pero equivocadas.
Así que su criterio es claro: la herramienta merece la pena si reduce trabajo real y una persona puede revisar, entender y asumir la responsabilidad del resultado.
Greg Kroah-Hartman traza una línea con la IA

En una publicación enviada a la lista de correo linux-staging, Kroah-Hartman anunció que comenzaría a rechazar de forma preventiva los parches generados por LLM para drivers/staging.
Este subsistema alberga controladores que aún no cumplen todos los estándares del proyecto y también funciona como puerta de entrada para nuevos colaboradores.
Allí aparecen tareas accesibles, como limpiar código, corregir problemas de estilo o adaptar controladores a interfaces actuales del kernel.
Sirven para que los principiantes aprendan a preparar un parche, justificar un cambio, responder a una revisión y comprender cómo una modificación pequeña puede afectar a hardware real.
Para Kroah-Hartman, pedirle a una IA que complete ese trabajo elimina el aprendizaje que da sentido a la sección, por lo que el resultado puede parecer correcto, pero el colaborador quizá no entienda qué ha cambiado, por qué funciona o qué consecuencias tendría un error.
El problema no es usar IA, sino fingir que se domina el código

La advertencia más dura de Greg va dirigida a quienes intenten ocultar deliberadamente el origen automatizado de sus contribuciones.
En el desarrollo del kernel, la confianza es esencial porque los mantenedores necesitan saber que quien envía un parche puede explicarlo, probarlo y corregirlo.
Cuando alguien entrega código generado por un LLM como si fuera propio, traslada toda la responsabilidad a quien lo revisa. De ahí su mensaje: si alguien está decidido a engañar al proyecto, debe considerar la nueva política como una advertencia.
“Y sí, es MUY obvio cuando la gente envía parches generados por LLM, así que no piensen que con solo no revelar su uso podrán salirse con la suya. El objetivo es que la gente aprenda, no que intenten engañar a un mantenedor. Si alguien está decidido a engañarnos deliberadamente, bueno, considérenlo una advertencia”.
Kroah-Hartman tampoco rechaza la IA por principio. Ha usado técnicas asistidas para localizar fallos y admite excepciones ante problemas de seguridad reales. En esos casos exige pruebas sobre el hardware afectado y una explicación que demuestre que se entiende la solución.
Torvalds defiende aprovechar herramientas útiles; Greg recuerda que no todo trabajo debe automatizarse, especialmente cuando sirve para formar a quienes mantendrán Linux en el futuro.
