Dime cuánta memoria RAM tiene ese viejo PC olvidado en el trastero y te digo qué podrías hacer con él en Linux

Windows 11 deja a tu PC antiguo “obsoleto”, pero Linux lo revive e incluso pueda darte un mejor rendimiento dependiendo de la cantidad de memoria RAM que tengas a disposición.
Microsoft se ha vuelto algo exigente con esas especificaciones mínimas para Windows 11. Entre las formas de salvarte está macOS, pero hay que ser sinceros, si llevas mucho tiempo en el SO de Bill Gates, será muy difícil que te adaptes al de Steve Jobs.
Por eso, lo mejor es optar por una distribución de Linux, pero ¿cuál elegir de acuerdo a las características de tu equipo? Lo cierto es que estos sistemas operativos no requieren componentes tan potentes, pero si vas a utilizarlo con frecuencia para multitarea, una de las cosas más necesarias es la memoria RAM.
Conociendo con exactitud cuántos GB de este apartado tienes, tendrás un objetivo fijo y sabrás para qué podría servir ese ordenador viejo que lleva rato llevando polvo en un estante o si lo usas, pero quieres darle una nueva vida. En este artículo tienes la guía sobre cómo influye este componente en la experiencia y qué tanto puedes hacer de acuerdo a su cantidad en los entornos del pingüino Tux.
¿Por qué es tan importante la RAM en tu PC con Linux?

Independientemente de que se trate de Linux, Windows o macOS, la memoria RAM es fundamental para el uso del dispositivo porque es el área de almacenamiento temporal y rápida que recibe los datos para poder mantener los procesos activos sin afectar la experiencia o presentar errores críticos.
Esta pieza crucial del hardware sirve para la velocidad, eficiencia, capacidad de respuesta y la multitarea. Cuando esta se sobrecarga de procesos, el ordenador no va fluido o puede que hasta deje de funcionar al tener demasiada exigencia de programas o funciones que se mantienen habilitadas en primer o segundo plano.
Al mismo tiempo, ayuda a evitar el "Swap" si se tienen buena cantidad de este apartado, ya que es una sección lenta del disco duro que surge cuando la distro está saturada y afecta al rendimiento.
Normalmente, los sistemas con el kernel de Linus Torvalds son ligeros que puedes encontrar en cuanto a este tipo de requisito mínimo. Un ejemplo de ello es Ubuntu, siendo uno de los más utilizados y que pide solo 4 GB de RAM para funcionar, pero también hay alternativas tan ligeras que ni requieren de 1 GB de RAM para funcionar, como Bodhi Linux o Puppy Linux.
Diferencias de uso de distros entre 4 GB, 8 GB, 16 GB y 32 GB de RAM

En este punto, ya está claro que mientras más GB de RAM tenga el equipo, mejor rendimiento, siempre y cuando no haya un cuello de botella u otros factores que desaprovechen el potencial de este componente. Pues bien, 4 GB o menos de esta cantidad sería lo más básico y sí, puedes ejecutar el sistema, pero eso no quiere decir que vayas a tener la mejor experiencia.
Contar solo con lo mínimo limita muchas cosas, podría decirse que con el doble tienes más estabilidad, ya que los 8 GB te ayudan con navegación web más fluida, sin tantas pestañas, para edición de documentos y lo más simple que se necesita para tareas de oficina o tareas de estudio.
El problema de esta es que te limita mucho a temas de programación, máquinas virtuales, videojuegos, programas exigentes de renderizado e imágenes o cosas similares que requieren de muchos procesos. Aquí es donde duplicar para llegar a 16 GB es lo más adecuado, el intermedio y asequible para muchos usuarios.
Con tan solo aumentar a esta cifra, la RAM va a ser capaz de ejecutar numerosas pestañas en el navegador Chrome o cualquier otro, hacer desarrollo ligero de código, usar VMs, aplicaciones medianamente exigentes. Por supuesto, tendría sus límites también, aunque sin duda es una cantidad óptima para la mayoría de actividades que haces a diario.
Ahora, cuando se trata de 32 GB de RAM, videojuegos AAA y modelado 3D, mejor aún. Videojuegos AAA de última generación, renderización de vídeos, modelado 3D y más o capacidad de ejecución para todo tipo de programas, varios procesos en segundo plano sin dar problemas y prácticamente el rendimiento más alto que puedes encontrar en la actualidad.
Básicamente, es lo más versátil y apto que puedes tener, una cifra recomendada por expertos para este y unos años más de uso para apps avanzadas. ¿Qué pasa con 64 GB de RAM? Por supuesto, si está dentro de tus posibilidades, más vale que sobre a que falte, aunque hablando de ordenadores antiguos, es muy poco probable que lo tenga el que has sacado del cajón.
Sea como sea, recuerda que el hardware lo puedes mejorar, por lo que duplicar los GB podría mejorar velocidad y fluidez en el caso de que notes que definitivamente los 4 u 8 GB no son suficientes.
