"Es una auténtica mierda" Element Pro, la alternativa europea a Microsoft Teams, no convence a los funcionarios de la Unión Europea

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La Comisión Europea impulsa Element Pro para reducir su dependencia tecnológica de Estados Unidos, pero la herramienta recibe duras críticas por su bajo rendimiento por parte de los funcionarios que no dudan en calificarla como "una auténtica mierda".
La adopción de herramientas propias de soberanía digital en el seno de la Unión Europea está generando un profundo malestar entre sus trabajadores.
Varios funcionarios de la Comisión Europea han calificado con extrema dureza la nueva plataforma de comunicación interna Element Pro, diseñada por una empresa británica para servir como alternativa y sistema de respaldo ante una posible interrupción del servicio de Microsoft Teams.
Lejos de acoger la transición con entusiasmo, algunos empleados han llegado a describir el software como una auténtica basura, tal y como ha recogido Politico.
La introducción de esta plataforma durante el pasado verano responde a un movimiento estratégico para reducir la dependencia Europa con respecto a los gigantes tecnológicos estadounidenses.
Ante el aluvión de críticas, el director ejecutivo de Element, Matthew Hodgson, ha restado importancia a las quejas internas argumentando que los problemas de adaptación son completamente normales en cualquier proceso de migración a gran escala.
El directivo recordó además que organizaciones internacionales como Naciones Unidas y la OTAN ya utilizan su tecnología de forma habitual para proteger sus comunicaciones.
Reducir al dependencia tecnológica de Estados Unidos
La urgencia de las instituciones europeas por desarrollar un plan B tecnológico cobró un impulso definitivo tras el grave incidente diplomático protagonizado por Estados Unidos y la Corte Penal Internacional en 2025.
Tras la imposición de sanciones por parte de Washington, el fiscal del tribunal, Karim Khan, denunció la pérdida repentina de acceso a su correo electrónico institucional alojado en los servidores de Microsoft.
Aunque la empresa rechazó las acusaciones de Khan, La Haya reaccionó sustituyendo de inmediato los servicios estadounidenses por openDesk, un paquete de productividad de código abierto impulsado por el Centro para la Soberanía Digital de Alemania.
Este episodio evidenció la gran vulnerabilidad de las instituciones europeas que confían sus infraestructuras críticas a empresas fuera de las fronteras de la Unión Europea.
Europa admite que debe acelerar su desconexión digital para evitar que un simple bloqueo de licencias paralice el trabajo diario de sus funcionarios y diplomáticos.
Más allá del riesgo de sufrir un bloqueo por sanciones internacionales, la falta de privacidad de los datos gubernamentales constituye el argumento principal para forzar la adopción de plataformas como Element Pro.
La legislación norteamericana, concretamente la conocida Ley de la Nube, otorga a las fuerzas del orden y agencias de inteligencia de Estados Unidos la potestad de exigir información de los usuarios a cualquier empresa de su país, independientemente de si los servidores físicos se encuentran ubicados en territorio europeo.
Los recelos de Europa se confirmaron durante una reciente investigación parlamentaria. En una comparecencia bajo juramento ante el Senado francés, el responsable del departamento legal de Microsoft en Francia admitió que la empresa no puede garantizar de manera absoluta que los datos de los usuarios europeos queden blindados frente a una petición oficial del gobierno de Donald Trump.
Ante esta debilidad y el temor al espionaje institucional, la Comisión Europea considera que la transición hacia nuevas herramientas locales es el único camino posible para recuperar el control sobre su propia información.


