LibreOffice acusa a Euro-Office, el Office europeo de código abierto, de ser "un aliado de facto de Microsoft"

Euro-Office tiene un nuevo problema inesperado, pretendían dejar de depender del software estadounidense y han terminado reforzando su dependencia de Microsoft.
La Unión Europea no quiere seguir dependiendo del software que llega de Estados Unidos. Desde Bruselas pretenden crear sus propias alternativas a Gmail, Google o el paquete Office de Microsoft, pero Euro-Office ha encontrado un obstáculo en su camino.
El Office europeo de código abierto llegaba para replicar LibreOffice al detalle, aunque a la europea, pero la polémica no ha tardado en aparecer. OnlyOffice ha acusado a Euro-Office de usar su código sin licencia, a lo que se suma una inesperada dependencia de Microsoft.
Euro-Office se defiende de las acusaciones
La nueva suite de código abierto de la UE ha generado controversia desde el inicio. OnlyOffice ha acusado a Euro-Office de plagio, aunque el software europeo se defiende afirmando que "la colaboración abierta con OnlyOffice no era posible".
Tras el lanzamiento de Euro-Office en boca de todos, LibreOffice se ha sumado a la polémica, aseguran que el equipo detrás de este software está engañando a sus usuarios. Esta alternativa a Microsoft tiene problemas en diseño que le impiden conseguir la soberanía digital de la Unión Europea.
Italo Vignoli, uno de los miembros fundadores de The Document Foundation detrás de LibreOffice, asegura que Euro-Office no es "la primera suite ofimática de código abierto desarrollada en Europa". Primero llegaron OpenOffice en 2001 o LibreOffice en 2010.
Un nuevo aliado de Microsoft
Euro-Office no solo no ha sido novedoso, sino que aún tiene enormes fallos desde el inicio. Este software de código abierto utiliza por defecto el formato OOXML, desarrollado y controlado en exclusiva por Microsoft. Los de Redmond siguen teniendo el control de la tecnología que se utiliza en Europa.
Vignoli asegura que Euro-Office tiene potencial para convertirse en una alternativa de código abierto al software de Microsoft, pero por el momento solo refuerza su dependencia. Mientras utilicen el formato de documentos OOXML, la conexión con Estados Unidos es inevitable.
Italo Vignoli ha dejado claro que esta medida "refuerza la estrategia de Microsoft contra la soberanía digital europea". La UE ha conseguido precisamente el efecto contrario en su estrategia por dejar de depender del gobierno de Donald Trump.

