Microsoft "acusa" a los fabricantes de ordenadores OEM de estar dejando inutilizables los PC con Windows 11

Tras un 2025 desastroso para Windows 11, que no paraba de dar errores y generar problemas, su desarrollador ha echado balones fuera.
La última iteración del sistema operativo de Microsoft, Windows 11, no entró con buen pie en el sector. Recibió infinidad de malas críticas y, además, la tecnológica no quedó en muy buen lugar al obligar a sus usuarios a pasarse a esta versión. Ahora, la empresa puede presumir de que no toda la culpa es suya.
Windows 11 supone hoy una gran mancha negra en el historial de Microsoft, un sistema operativo que ha impulsado la migración masiva de usuarios a otras propuestas de sistema operativo. Entre ellas, Linux y otras alternativas de código abierto.
Durante este tiempo, se ha ganado una fama de dudosa calidad, debido a que se trata de un SO muy intrusivo y molesto, lleno de errores y bugs, así como una versión que proporciona un rendimiento muy bajo en las situaciones más exigentes.
HP y Dell experimentan problemas que no son exclusivos de Microsoft
Con el objetivo de ofrecer alternativas de calidad, algunos fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés), han lanzado sus propias propuestas. Es el caso de HP y Dell tal y como recuerda Windows Latest.
HP, por su parte, lanzó diferentes actualizaciones de de firmware o BIOS, que llevaron al garete a algunos portátiles utilizados a nivel de empresa, que quedaron atascados en bucles de recuperación de BitLocker. Dell, por su parte, acabó mostrando la famosa pantalla azul de la muerte por un fallo en SupportAssist.
Ahora, Microsoft, que recientemente ha celebrado su encuentro anual para desarrolladores, Microsoft Build, y que, además, ha estado presente en la feria de tecnología y electrónica Computex 2026; tendría algo que decir.
Hace unos días, diferentes modelos de HP de uso profesional, como EliteBooks, ProBooks y ZBooks, registraron diferentes problemas con BitLocker; unos errores generados, inicialmente, por las actualizaciones de BIOS que la marca había lanzado a comienzos de abril.
Si bien finalmente HP reconoció que se trataba de un problema suyo, hubo quien acusó a Microsoft de haber distribuido esos bugs, como consecuencia del largo historial de fallos que hoy recoge Windows 11.
Por su parte, Dell reportó el grave problema de las pantallas azules de la muerte en los modelos XPS, Alienware, Latitude y Precision, entre otras líneas de portátiles, que quedaban inutilizados por ello. Nuevamente, si bien todo apuntaba a que la culpa era de Microsoft, después se supo que era del propio servicio del comentado OEM.
Microsoft se pone las pilas para no dar lugar a errores
Para zanjar la rumorología y darle la oportunidad que se merece a la versión más avanzada de su sistema operativo, Microsoft ha decidido llevar a cabo diferentes acciones. Por ejemplo, limpiar su catálogo de controladores de Windows Update, para dejar únicamente los válidos y acabar con los obsoletos.
También ha decidido reescribir la interfaz de Windows 11 en código nativo, para reemplazar todos aquellos componentes que provocaban la ralentización de su procesamiento. Entre ellos, WebView2, XAML Islands y Win32.
También ha reestructurado el formato de actualizaciones del sistema, para que los despliegues de software sean más claros y que los probadores tengan la oportunidad de utilizar funciones experimentales específicas y no paquetes enteros.

Noelia Murillo
Redactora
Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.

