LibreOffice vuelve a cargar contra Microsoft por el formato Office: "Los formatos propietarios crean dependencia"

LibreOffice vuelve a criticar los formatos propietarios de Microsoft Office y advierte de que generan dependencia tecnológica y ponen en riesgo la soberanía digital de usuarios e instituciones.
La batalla entre LibreOffice y Microsoft por los formatos de documentos continúa. The Document Foundation (TDF), organización responsable del desarrollo de LibreOffice, ha vuelto a criticar el uso de los formatos propietarios de Microsoft Office, asegurando que favorecen el bloqueo de los usuarios dentro del ecosistema de la compañía y ponen en riesgo la denominada "soberanía digital" tanto de particulares como de administraciones públicas.
Según explica la fundación, millones de personas guardan diariamente sus documentos en formatos como DOCX, XLSX o PPTX, sin ser conscientes de que estos pertenecen al estándar OOXML (Office Open XML) impulsado por Microsoft. Aunque estos formatos son ampliamente utilizados, TDF sostiene que no constituyen un estándar realmente abierto y que su evolución depende por completo de la empresa de Redmond.
La principal preocupación de LibreOffice es que Microsoft puede introducir cambios o ampliar las funciones de estos formatos de forma que funcionen perfectamente en Microsoft Office, pero provoquen problemas de compatibilidad en aplicaciones de terceros. Esto explicaría por qué, en ocasiones, un documento creado con Word pierde el formato, las fuentes o la alineación al abrirse en LibreOffice u otras suites ofimáticas.
Para la organización, esta situación genera una especie de dependencia tecnológica. Los usuarios que encuentran errores de compatibilidad terminan regresando a Microsoft Office para garantizar que sus archivos se visualicen correctamente, reforzando así el dominio de la plataforma.
The Document Foundation considera que el problema adquiere una mayor relevancia cuando afecta a organismos públicos, administraciones o despachos jurídicos, donde la conservación de documentos durante décadas resulta esencial. En estos casos, confiar en un formato controlado por una única empresa podría suponer un riesgo si en el futuro deja de recibir soporte o cambia sus especificaciones.
Como alternativa, LibreOffice apuesta por el Open Document Format (ODF), un formato abierto cuya especificación puede ser implementada por cualquier desarrollador sin depender de un único proveedor. La fundación defiende que este modelo favorece la interoperabilidad, garantiza el acceso a los documentos a largo plazo y evita que usuarios e instituciones queden ligados a una sola compañía.
No es la primera vez que TDF reclama una mayor adopción de ODF. En los últimos años ha instado a diferentes administraciones europeas a priorizar formatos abiertos en sus procesos digitales y ha criticado que muchos organismos sigan distribuyendo documentación exclusivamente en formatos de Microsoft Office.