Linux da otro gran paso hacia Rust: la versión 7.3 del kernel prepara el camino para usar GCC

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La incorporación del lenguaje de programación Rust en sustitución de C sigue su curso en Linux 7.3. Ahora quieren que pueda usar GCC en lugar de depender solo de LLVM.
Linux sigue con la idea de meter Rust dentro de su kernel. Y el próximo Linux 7.3 trae un cambio que puede ser importante a medio plazo: los desarrolladores ya están haciendo los primeros retoques para que el código Rust del kernel pueda compilarse usando GCC, convirtiéndose en una alternativa al actual LLVM.
Matizar que esto no significa que Linux vaya a cambiar de compilador de la noche a la mañana y que LLVM vaya a desaparecer.
El soporte para utilizar GCC con Rust todavía está en una fase muy temprana y queda bastante trabajo por delante. Lo que está haciendo ahora el equipo de Linux es arreglar los primeros problemas que aparecen al intentar juntar las dos piezas.
En cuanto a los motivos, Linux funciona en todo tipo de procesadores y no todos tienen el mismo soporte en LLVM. GCC, que lleva años siendo una de las herramientas más conocidas para compilar software en Linux, sí tiene soporte para algunas arquitecturas que no están igual de bien cubiertas por LLVM.
Linux 7.3 empieza a preparar Rust para funcionar con GCC
Los cambios que acaban de llegar al desarrollo de Linux 7.3 están relacionados con rustc_codegen_gcc. Su función es permitir que el compilador de Rust utilice GCC para generar el código final.
Pero hay que dejar algo que todavía no está listo para ser usado. Los propios desarrolladores lo consideran, por ahora, un trabajo experimental.
Por qué Rust está ganando terreno frente a C y otros lenguajes de programación
Rust es muy conocido y es que una gran parte de los desarrolladores lo utilizan por su eficiencia, rapidez y flexibilidad con el uso de las bibliotecas correspondientes. Junto a Python, se ha convertido en una manera de crear código con mayor productividad.
C solía ser uno de los preferidos para este tipo de trabajos exigentes que conllevan complementos, pero según el informe State of Python 2025 de JetBrains, el uso de Rust en extensiones binarias pasó del 27% al 33% en tan solo un año.
Esto quiere decir que ha superado a su contrincante más cercano, ya que esas cifras quieren decir que “entre un cuarto y un tercio de todo el código nativo que se sube a PyPI para nuevos proyectos usa Rust”.
Ese aumento de 22% es una señal de que cada vez se está volviendo más relevante para el rendimiento en los proyectos que se realizan en Python, “en lugar de las extensiones tradicionales de C” que suelen ser más lentas.
No solo eso, sino también por la estabilidad, pues los expertos comentan que este lenguaje de programación evita que haya los problemas más comunes de C, como la fuga de memoria, desbordamientos de buffer, errores de diversos tipos y lentitud en cuanto a compilación.
¿Por qué Linux está sustituyendo C por Rust?
Una gran parte de los desarrolladores llevan tiempo utilizándolo por su eficiencia, rapidez y flexibilidad con el uso de las bibliotecas correspondientes. Junto a Python, se ha convertido en una manera de crear código con mayor productividad.
Por supuesto, no se puede negar que C ha sido uno de los lenguajes más importantes de la historia. Gracias a él existen Linux, Windows y gran parte del software que usas todos los días. Es rápido, muy eficiente y te da un control enorme sobre el hardware. Precisamente ahí está también su principal problema.
Cuando un programa está escrito en C, el desarrollador tiene que gestionar manualmente la memoria del ordenador. Si comete un pequeño error, aunque sea muy difícil de detectar, puede aparecer una vulnerabilidad que un ciberdelincuente termine aprovechando años después.
Rust intenta evitar precisamente ese tipo de situaciones. El propio lenguaje viene con controles que detectan muchos de esos errores antes incluso de que el programa llegue a ejecutarse. Es decir, ayuda al desarrollador a no cometer fallos desde el principio.
Además, cuenta con el respaldo de grandes compañías tecnológicas como Google, Meta, Microsoft, ARM, AWS y Huawei, que forman parte de la Rust Foundation y promueven su uso en proyectos serios y de alto rendimiento. De forma simple y lógico, esto facilita mucho que Rust se use en proyectos importantes.
