El cambio más importante de Linux en años ya está en marcha: así está sustituyendo el código en C por Rust para ser más seguro

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Aunque en tu ordenador apenas lo vas a notar, el sistema operativo de Linus Torvalds ya está trabajando para poner fin a los problemas del software escrito en C.
Durante estos años y la llegada de nuevas versiones, Linux ha ido cambiando poco a poco por fuera con nuevas interfaces, funciones, mejoras en drivers y compatibilidades. Pero ahora es turno de remodelar los cimientos y que un nuevo lenguaje de programación entre en escena.
Algunas de las herramientas más importantes del sistema operativo están empezando a reescribirse en Rust, un lenguaje de programación más moderno que quiere poner fin a muchos de los problemas de seguridad que arrastra el lenguaje C, utilizado desde hace décadas.
La gran diferencia si lo comparamos con otros lenguajes tan top como C o C++ es que Rust tiene mecanismos internos que evitan errores de memoria antes de que se ejecute el programa. En otros lenguajes, estos fallos pueden dar pie a bloqueos, pérdida de datos o incluso vulnerabilidades de seguridad.
El secreto está en su sistema de propiedad y préstamos. Cada dato en Rust tiene un 'dueño' y solo puede ser usado o modificado de manera controlada.
Por así decirlo, cada archivo en tu ordenador tiene una especie de guardián que supervisa que nadie lo toque mientras tú lo estás usando: eso es básicamente lo que Rust hace con la memoria. Gracias a esto, los errores que en otros lenguajes son inevitables se eliminan antes de que aparezcan.
El cambio ya ha comenzado en Ubuntu. La distribución ha convertido sudo-rs en la implementación por defecto del conocido comando sudo y también está incorporando uutils, un proyecto que sustituye poco a poco varias herramientas de GNU Coreutils, como cp, mv, ls, cat, mkdir o rm, por versiones desarrolladas en Rust.
Lo curioso es que probablemente no notes absolutamente nada. Seguirás escribiendo los mismos comandos de siempre y el sistema seguirá funcionando igual. Esa es precisamente la idea. Se busca mejorar la seguridad sin obligar a los usuarios a aprender otra forma de utilizar Linux.
¿Por qué Linux está sustituyendo C por Rust?
Una gran parte de los desarrolladores llevan tiempo utilizándolo por su eficiencia, rapidez y flexibilidad con el uso de las bibliotecas correspondientes. Junto a Python, se ha convertido en una manera de crear código con mayor productividad.
C solía ser uno de los preferidos para este tipo de trabajos exigentes que conllevan complementos, pero según el informe State of Python 2025 de JetBrains, el uso de Rust en extensiones binarias pasó del 27% al 33% en tan solo un año.
Esto quiere decir que ha superado a su contrincante más cercano, ya que esas cifras quieren decir que “entre un cuarto y un tercio de todo el código nativo que se sube a PyPI para nuevos proyectos usa Rust”.
Por supuesto, no se puede negar que C ha sido uno de los lenguajes más importantes de la historia. Gracias a él existen Linux, Windows y gran parte del software que usas todos los días. Es rápido, muy eficiente y te da un control enorme sobre el hardware. Precisamente ahí está también su principal problema.
Cuando un programa está escrito en C, el desarrollador tiene que gestionar manualmente la memoria del ordenador. Si comete un pequeño error, aunque sea muy difícil de detectar, puede aparecer una vulnerabilidad que un ciberdelincuente termine aprovechando años después.
Rust intenta evitar precisamente ese tipo de situaciones. El propio lenguaje viene con controles que detectan muchos de esos errores antes incluso de que el programa llegue a ejecutarse. Es decir, ayuda al desarrollador a no cometer fallos desde el principio.
Ni qué decir que esto no significa que Rust sea el santo grial de la programación. Un programa puede seguir teniendo errores o problemas de funcionamiento. Lo que sí consigue es reducir bastante las vulnerabilidades.
Por último, Rust no es todavía el lenguaje más famoso y amado en el sector, pero está ganando fuerza muy poco a poco entre programadores y empresas de tecnología de talla mundial.
Además, cuenta con el respaldo de grandes compañías tecnológicas como Google, Meta, Microsoft, ARM, AWS y Huawei, que forman parte de la Rust Foundation y promueven su uso en proyectos serios y de alto rendimiento. De forma simple y lógico, esto facilita mucho que Rust se use en proyectos importantes.


